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Marchesini y cómo NO se deben hacer las cosas

Jueves, 19 de agosto de 2010 | 23:56
Por Anselmo Rojas

Mucho se ha hablado en las últimas horas sobre la frustrada llegada de Víctor Hugo Marchesini al Staff Técnico de la “Roja”. Incluidos distintos estados de ánimo del aludido, desde tratar a Bielsa petulantemente de “pseudo-Dios” hasta ofrecerle disculpas públicas horas después.

El bajo perfil. El mejor aliado de Bielsa

El bajo perfil. El mejor aliado de Bielsa

No es mi objetivo enumerar los hechos desde un principio. Para eso están el resto de los medios deportivos, que han transformado esta discusión en un hecho de farándula. Desde tratar de meterse en la cabeza de Bielsa, hasta tratarlo de “demente” (no “Loco”) por desvincularlo “por culpa de la prensa”.

No pretendo endiosar a Bielsa. Pero sí veo dos cosas. La primera, que Bielsa es el único que decide cómo conforma su staff técnico. Ni la ANFP, y mucho menos la prensa, tienen derecho a meter sus narices en su búnker, que más que mal harto resultado ha dado y hartas alegrías ha dado a la gente (además de dar de comer a varios que ahora están dándole con un mazo en el suelo por “castigar” a Marchesini).

Y la segunda, que el error más grande que puede cometer alguien (en cualquier ámbito, no solo el deportivo) es hablar antes de conseguir cualquier cosa. Y en eso Marchesini cometió el error más grande que puede cometer un candidato a trabajar con Bielsa: hablar con la Prensa.

Bonini tiene un perfil bajo. Berizzo lo tenía, así como también Armijo y Morón. Bielsa privilegia el perfil alejado de las cámaras y las luces, toda vez que este alejamiento permite concentrarse en lo que realmente importa: el trabajo. Y esto Marchesini (aunque él diga lo contrario) no lo respetó. Y ese fue su gran error.

Marchesini puede decir que él no quiso hablar con el supuesto productor que lo entrevistó mientras entrenaba al Juventud Unida. Podría haberse alejado apenas intentaban contactarlo, sin haber pronunciado palabra. Sin embargo se detuvo, y contestaba las preguntas que el periodista le hacía. Para obtener una cuña de 1 o 2 minutos, como lo que duró la supuesta entrevista “intervenida” que Marchesini acusa, éste tendría que haber hablado al menos el doble. ¿Eso no es una entrevista? Creo que todos conocemos la respuesta.

Mientras tanto, Bielsa sigue buscando su brazo derecho. Se aceptan currículos.