Las dudas abundaban en La Florida al comienzo de este clausura. Sin técnico a menos de una semana del comienzo del torneo y en una posición incómoda en la tabla anual después de un mediocre apertura.
A tres días de empezar a jugarse el segundo campeonato del año, llegó un viejo conocido a la banca audina, el argentino Pablo Marini, quien había abandonado el club luego de 5 fechas jugadas el año 2010 por una buena oferta económica desde México, siendo su último partido una triste goleada sufrida en Rancagua.
Así estaba Audax y su nuevo técnico, sin tiempo para trabajar y con el debut a la vuelta de la esquina. No era cualquier debut, era ante el clásico rival y de visita. Es el partido que ningún hincha se quiere perder, el partido en que la hinchada no perdona una caída.
En un partido marcado por las falencias defensivas de ambos cuadros, Hispanos e Itálicos terminaron empatados a tres goles.
Se notó la falta de trabajo en la retaguardia audina, una dupla de centrales (Domínguez y Oviedo) que se vio lenta y descoordinada, un par de laterales (Carrasco, por derecha y Arias, por izquierda) que no estuvieron a la altura en la marca, sumado a un mediocampo que perdía muy fácil el balón, el Pupi Vásquez debe haber errado más de la mitad de sus pases.
En la parte ofensiva se vio mejor al equipo, un par de refuerzos (Sáez y Drocco) que cumplieron, más el delantero que el volante y un Medel que mostró trazos del buen nivel que tení a el 2010.Así, un Audax un tanto desequilibrado se trajo un punto desde la Plaza Chacabuco.
Una semana más tarde y el debut de local ante la Universidad de Concepción. Un poco de frío en La Florida y la pifia de las poco más de mil personas cuando es nombrado el técnico Pablo Marini, claro, la hinchada siente que abandonó el barco a medio camino hace dos años y no se lo perdonan.
En lo futbolístico, un par de cambios, Domínguez y Carrasco quedan en la banca por haber estado con la selección durante la semana y también el debut de Gamadiel García. Si bien el equipo se mostró un poco más sólido en defensa que en partido anterior, sobretodo en el primer tiempo, no se pudo conseguir el triunfo. Los problemas fueron los mismos que en el partido anterior, laterales casi sin marca, esta vez fueron Arias (que terminó expulsado) y Sánchez, un mediocampo defensivo incapaz de mantener la posesión del balón, sobretodo Vásquez, el paraguayo Benítez anduvo algo mejor. La pérdida rápida de la pelota hace que no se generen muchas ocasiones, lo que sí es destacable es la efectividad arriba, se convierte un alto porcentaje de las pocas oportunidades creadas.
Si bien Audax pudo y tuvo para ganar el partido, un par de errores le terminaron costando dos puntos ante un rival que no propuso mucho, pero que a medida que avanzó el partido, Audax dejó crecer y terminó empatándolo en los minutos finales.
Más allá del sabor amargo del empate, queda un dejo de tranquilidad por lo que el equipo insinúa, a ratos los de arriba se juntan y arman jugadas, si logran hacer de eso una constante se puede aspirar a algo y si se logra mejorar en la parte defensiva, podemos aspirar a algo más que sólo mantener la categoría.
En conclusión y aunque en una posición muy incómoda, a dos puntos de la promoción y tres del descenso, el equipo comienza a mostrar una pizca de juego y con el correr de los partidos eso puede ir en alza.
