Muy bien la roja de todos. Un partido donde primó el estado físico, concentración de jugadores en el mediocampo y la ausencia de un conductor.

6.000 personas para presenciar el partido amistoso entre Chile y Gana, desde el estadio PPL  Park Stadium, Philadelphia. La marea roja que canta un eufórico himno patrio, junto a la clásica bandera azul, roja y blanca. ¡Entrega de banderines entre los dos capitanes, rezar los creyentes y que ruede el balón!

La roja salta al gramado con un molde de 3-5-2. Es decir, la concentración del juego en el medio campo para habilitar a dos delanteros netos. Espero que exista un conductor, ya que la excesiva cantidad de mediocampistas, podría jugar en contra. El conjunto africano plantea la pauta ofensiva en 4-4-2 para contragolpear, aprovechando su capacidad física.

15 minutos y la pelota es dominada por la escuadra nacional, pero carente de profundidad. Dos centros cabeceados por africanos son desaprovechados y atajados por nuestro capitán, Claudio Bravo. Chile que comienza a transformar su mediocampo en una vertiginosa aduana, provocando acercamientos al arco defendido por Adam Kwarasey. Sin novedades, ¡A camarines guerreros!

Sin comentarios lo que todos vimos, concentrémonos en la pelotita. Gol de Gana y el equipo africano que lentamente sube su dominio de balón. 15 minutos del complemento y al parecer, el estado físico de los nacionales se ve disminuido. Sin embargo, son los nacionales que empiezan a dominar el balón. Es un partido donde las reservas de estado físico serán vitales.

Cántaro al agua y es Matías Fernández, quien mediante un lanzamiento penal empareja la cuenta. Es el 1-1. Un equipo chileno que comienza a engrasar sus circuitos ofensivos. Un partido abierto para las dos escuadras.  Finalmente, un partido de despliegue físico donde ambos equipos barajaron su motor en el mediocampo.

A esperar alguna novedad…1-1 final

Encuentra a Gonzalo Iñiquez,  ‘El Chasqui’, en su cuenta de Twitter