Con dos fechas jugadas, un triunfo y un empate, los números son engañosos al hacer el análisis sobre cómo juega el equipo Popular.
Es verdad, el lunes leí los diarios y ver a Colo Colo líder de la Tabla me produjo una extraña sensación, una mezcla de alivio, bronca, orgullo y vergüenza. Sí, porque los números son engañosos y todos sabemos que Colo Colo no juega bien y que jugadores que venían jugando mejor en otros lados, han caído en lagunas profundas con la camiseta alba en el pecho.
La pregunta es, ¿se ve algún cambio en 15 días de trabajo? Yo considero que algo hay, al menos mayor orden defensivo (además de un arquero que salva partidos), y el problema pasa por los puestos que penan y que está pidiendo Don Omar desde que llegó.
Con O’Higgins no hubo lateral por izquierda y por eso Romo (que en la ideal línea de tres que propone Labruna necesita de relevos por los costados, sobre todo cubriendo en 3/4 de cancha) se vio superado constantemente por un Figueroa que siempre recibía solo, venía en carrera y pasa por un gran momento. Vale recalcar que con el pasar de los minutos, Bruno le tomó la mano y con la ayuda de Bravo (uno que si sube y baja, como se le pide al lateral volante que quiere el DT) se mejoró considerablemente.
Lo segundo y que para nadie es misterio, es la falta de un 10, Millar jugó un partido más que aceptable, pero claramente él no es el llamado a ser el 10 del Popular, es el llamado a ser el 8, peleando con De la Fuente, que mostró chispazos pero que le falta velocidad (tema que debería mejorar en todos con la llegada del Profe Fleitas) y con un Caroca que ya tiene credencial de titular indiscutible en el Cacique y que sólo tiene que eliminar las salidas de cadena como las ocurridas en Iquique y que llevaron a su expulsión (su cara de desazón al salir hacia las duchas, refleja el espíritu que impregna al chico formado en las inferiores albas).
Con un 10, debería mejorar Gutiérrez, Olivi, Vidangossy y Carlitos haría más goles, no se puede reventar a los delanteros porque no hacen goles, si no les llegan pelotas en ventaja o con posibilidades cerca del área… Ojo CERCA DEL ÁREA, las pelotas que pierde Gutiérrez las pierde muy lejos de su hábitat, porque tiene que bajar muchos metros a buscar juego. Todos sabemos que el puesto de delantero es sensible, que requiere de una continuidad casi mística, cuando un delantero anda en racha hace goles hasta de espalda y en Colo Colo, no existe esa racha y ya es tiempo de que se retome.
En síntesis, se ve un Labruna que sabe lo que quiere, pero una dirigencia que no sabe un demonio de fútbol y que al parecer, de negocios tampoco, porque dejó partir al 10 que pena y no ganó nada por él. La clave será ver qué refuerzos llegan en estos días y cómo Labruna ordena (nuevamente en Colo Colo) las piezas sobre la marcha.