Nadie o casi nadie dudaba que el Barcelona era el mejor equipo del mundo hasta que perdió con Real Madrid, en una derrota que les cuesta la posibilidad de seguir peleando la liga. En estos momentos el Barça depende de las posibilidades matemáticas, las mismas que nos acostumbró Acosta en la historia reciente de nuestro balompié. Como Pep carece de la vocación de “ratón” no gasta tiempo en dar falsas esperanzas, no cambió por un partido. Messi casi no apareció en el encuentro ¿Eso lo hace peor que Cristiano Ronaldo? Por lo menos en este punto de difícil decisión para los técnicos de ocasión no se puede definir por un partido. Pensemos en lo multicampeón que es Messi en el Balón de Oro, aunque el año pasado CR7 logró algunos triunfos de la mano de Mourinho, si no recuerdan pregúntenle al Rey (el mismo de los elefantes) por su Copa o el codiciado trofeo de Pichichi de la Liga de las estrellas.
Por David Leal Olivares
Twitter: @davidlealo
Las preguntas son evidentes ¿Chile era inferior a Argentina en Canadá 2007? En ese mismo mundial ¿Tenía peor juego que República Checa? Selección que perdió la final que nosotros nunca hemos jugado. En el plano nacional ¿Pachuca era superior a Colo-Colo el 2006? Y así podemos encontrar una innumerable cantidad de ejemplos, como el de Camerún que jugando mejor que nuestra Selección en Francia ‘98 quedó tercero sin posibilidad de seguir avanzando por responsabilidad tanto del golazo del “Coto” Sierra y el árbitro que cobró equivocadamente un par de offside inexistentes.
Seguramente todavía muchos tenemos en la mente la frase del jugador brasileño que al ser criticado por el juego pragmático y poco vistoso de la Selección de Dunga dijo: “El mejor espectáculo es ver a tu equipo levantar la Copa”. Pero no olvidemos las razones por las cuales en todo el mundo vemos un partido de dos equipos que no tienen vínculo con nuestros colores: el espectáculo. Y que los mundiales que terminan con una definición a penales no son los más recordados.
A todos nos ha tocado ver un partido 6 a 0 fome, decepcionante. Y otro 1 a 0 lleno de emociones. Los jugadores que dan espectáculo son los que mueven las masas de hinchas y generan admiración incluso en el equipo contrario. Barcelona puede perder las tres definiciones que les queda, pero eso no le quitará el buen fútbol, de ese que encanta y nos hace pararnos de la asiento. Felicidades al Real, pero el Barça sigue siendo el mejor equipo del mundo. Recuerden que esto no es una película de Disney, acá no siempre ganan los buenos.