Desde Paraguay, este aguerrido volante central no tuvo fortuna en los clubes que defendió en Chile, aunque tiene condiciones para el puesto.

Perfil de Rolón en su último club (Foto: clubindependientecg.blogspot.com).

Es cierto que hubo casos como el de Juan Aliaga (tres descensos consecutivos a Tercera División) o el de Patricio Neira -compañero de Rolón en Temuco-, quien pasó de ser una promesa a protagonizar dos pérdidas de categoría consecutivas. Considerando todo eso, la historia de Marcelo Rolón es especial. No es un mal jugador, pero una verdadera maldición lo terminó de sepultar en Chile.

Marcelo Daniel Rolón Figueredo nació el 21 de julio de 1984 en una ciudad llamada Isla Pucú, a 84 kilómetros de Asunción. Con 1,69 de estatura, es hincha de Olimpia, el llamado Rey de Copas en Paraguay. Su meteórica carrera como futbolista se inició en el Mariscal López, un equipo amateur que participa actualmente en la Liga Cordillerana de Deportes, perteneciente a la UFI (Unión del Fútbol del Interior).

Allí, Rolón dijo presente entre los años 1997 y 2001. Luego, llegó la oportunidad de dar un salto grande y fue a probar suerte al Victoria 2001 de Ypacaraí, cuadro del ascenso paraguayo. En esa oportunidad, Rolón era un juvenil e hizo con su club una gira europea, cuyas escalas fueron Dinamarca e Inglaterra.

Sobre esa experiencia, Marcelo Rolón declaró al diario ABC Color en 2002: ‘‘Todo fue muy lindo y lo mejor de todo es que no tenemos nada que envidiarles técnicamente; son grandes, pero juegan a puros pelotazos’’.

Con ese breve, pero interesante currículum, la oportunidad de jugar en Primera División era inminente. El club Sol de América se interesó en sus servicios en el 2003. Sin embargo, el “Paragua” vio acción en el equipo de reservas. Su posición era muy distinta a la que se le conoce, debido a que defendía como lateral por el sector derecho.

Marcelo Rolón y su etapa como juvenil (foto: abc.com.py).

Si bien Rolón no convirtió goles, se destacó en un plantel que tuvo al medallista olímpico y mundialista Aureliano Torres (hoy, en Peñarol de Montevideo) y Rodrigo Riquelme, quien desarrolló su carrera en nuestro país. Pero ya habrá otro momento para hablar de ese espigado defensor.

Chile era el destino del oriundo de Isla Pucú. Palestino se interesó en él y, mediante una prueba en el mes de mayo, se oficializó su contratación en junio del 2004. Allí si tuvo muchos minutos en Primera División, aunque, como fue la tónica de su paso por Chile, nunca fue titular indiscutido.  Eso sí, ante los “equipos grandes” (Colo-Colo, Universidad de Chile y Universidad Católica), Rolón fue considerado dentro de los once iniciales, pero no tuvo suerte: perdió los tres encuentros.

Como balance, Palestino no clasificó a los sextos de final del Clausura 2004, celebró apenas en seis ocasiones, empató tres y sufrió la derrota en ocho partidos. En consecuencia, el paraguayo debió buscar otro destino. Y éste no será en la División de Honor.

Un aproblemado Fernández Vial debió luchar en el 2005 para no perder la categoría en la Primera B.  Apenas sumó cinco unidades en la Primera Fase (Zona Sur) de ese año, por lo que la misión era muy complicada. Y allí estuvo Rolón, quien llamó la atención de los hinchas vialinos por su personalidad y garra en cancha. Claramente, es un hombre hecho para el ascenso, pero nunca logró despegar del todo.

Además, el entrenador Luis Avelino Ceballos (duró cuatro fechas como DT) lo ubicó en su nueva posición de volante central. Quien terminó dirigiendo a Rolón y al resto del plantel fue el fallecido Luis Santibáñez, recordado por la frase: “Nos vamos en el carro de los desconocidos y volveremos en el carro de la victoria”, antes del rotundo fracaso en el Mundial de España 1982.

Así las cosas, en un torneo de 14 equipos, donde San Luis y Ñublense eran invitados (no podían ascender o descender hasta el 2006), Fernández Vial terminó en la duodécima posición. Se salvó porque en la tabla acumulada era el séptimo. Bajaron a Tercera los cuadros de Ovalle, Naval y Deportes Arica.

La época más oscura del “Paragua” (foto: larompieron.cl)

En cuanto a Rolón, su historia con los descensos parte el 2006, defendiendo la camiseta de Magallanes. El cuadro “Carabelero”, comandado en ese entonces por el panelista del Canal CDF y ex portero Waldemar Méndez, tuvo una horrible campaña ese año. Con 14 puntos en 28 partidos, era prácticamente imposible mantener la categoría. Apenas dos victorias, ocho empates y dieciocho derrotas.

No bastó con eso. Al “Paragua” lo esperaba un desenlace aún peor. El segundo descenso consecutivo llegó con Deportivo Temuco, dirigido por el comentarista deportivo Eduardo Guillermo Bonvallet. El ex mundialista llegó al cuadro albiverde en abril del 2007, con experiencia solamente a nivel universitario como estratega. Sin embargo, con frases como: “Lo cierto es que yo soy mediático, tal como Mourinho en el Chelsea” o ponerse como objetivo llevar a Temuco en dos años más a la Copa Libertadores, la dirigencia del cuadro sureño creyó en él.

Con un hándicap de diez partidos perdidos de forma consecutiva antes que llegara Bonvallet, Temuco tenía que hacer una campaña espectacular para mantener la categoría. Sin embargo, no fue posible. Menos, considerando que en ese plantel habían jugadores como Luc Besalla, Patricio Neira y Nicolás Tagliani (este último llegó en el segundo semestre). En consecuencia, después de un extenuante torneo de 40 fechas, el cuadro de la Araucanía sumó 39 puntos en total, por lo que Rolón se fue nuevamente a Tercera.

El 2008, Deportes Copiapó se atrevió con Rolón, a pesar de sus antecedentes. Incluso la prensa local le dio cobertura a la impaciencia de los dirigentes por el paraguayo y por el “Pato” Neira (otro yeta que fue mencionado en el primer párrafo).

Volviendo a Rolón, fue titular en la mayoría de los encuentros, aunque tuvo cuestionamientos por parte de la hincha nortina. De todos modos, el equipo venía a los tumbos. Partieron con el entrenador Víctor Palma y terminaron con Nelson Cossio en el banco. En esta ocasión, el paraguayo se salvó del tercer descenso consecutivo por apenas un punto.

¿Cómo sucedió? Resulta que Copiapó fue sancionado con la pérdida de tres puntos por la no presentación a tiempo de las planillas y sueldos de octubre. Por una situación similar, se vio en peligro de perder tres unidades en octubre de 2008. La última resolución era determinante, debido a que mandaba a Copiapó a Tercera y el Vial mantenía la categoría (ambos estaban separados por un punto). Lo que pasó es que la ANFP, mediante la defensa del abogado Álvaro Varela, decidió no considerar el último fallo como definitivo. Esto condenó a Fernández Vial al descenso. Solo en Chile.

Posición ideal, pegada desde 30 metros. Golazo de Rolón (foto: @MarceloRolon84 en Twitter).

Al año siguiente, quien vio con buenos ojos la llegada de Rolón fue Municipal Iquique (ése era el nombre en ese momento), recién ascendido a Primera. La campaña del Apertura 2009 fue sobresaliente, debido a que alcanzó los cuartos de final en los Playoffs (eliminado por Everton, el campeón). Además, Marcelo Rolón llegó a su momento de gloria con un golazo en la fecha 14 ante O’Higgins, por la fase regular del torneo. Incluso pudo coronarse como campeón de la Copa Chile. Jugó los 90 minutos, pero no pudo evitar que Unión San Felipe se quedara con el trofeo y clasificara a la Copa Sudamericana del siguiente año.

Pero, como se mencionó antes, el “Paragua” lleva una maldición a cuestas. En el Clausura la campaña del cuadro nortino fue derechamente pobre y se fue sin escalas a la Primera B. La tabla acumulada indicó que los “Dragones celestes” debían irse a Segunda junto a Rangers de Talca, con 35 unidades.

Lo de Rangers fue derechamente una estupidez. En la última fecha de la fase regular del Clausura, frente a Cobreloa, el entrenador Óscar del Solar decidió hacer un cambio, pero sin percatarse que era el sexto extranjero en cancha. En consecuencia, el Tribunal de Penalidades condenó al cuadro piducano con la resta de seis puntos. Eran necesarios para mantener la categoría, pero no fue así.

Ahora la idea era volver a Primera. Ya no estaba Del Solar y Marcelo Rolón contó con la confianza del nuevo estratega, Rubén “Camión” Vallejos. Incluso el paraguayo llegó a ser capitán del equipo y dijo presente en el lanzamiento de las “Camisetas para Chile”, poleras del Hogar de Cristo como una forma de ayudar a los damnificados por el terremoto que afectó a la zona centro-sur de Chile el 27 de febrero de 2010.

Volviendo a lo futbolístico, el equipo no respondió a las expectativas en Segunda y estuvo aproximadamente cien días sin ganar. Lo curioso es que Rolón salió de la titularidad (el nuevo entrenador era Fernando “Palito” Cavallieri) y Rangers comenzó a despegar. Claramente, un indicio de extrema mala suerte para él. Sin Rolón, el cuadro rojinegro se salvó del descenso en la tabla general de Zona Sur. Quien no tuvo la misma suerte fue Provincial Osorno (hoy, en la Segunda División Profesional).

Después de tanto infortunio, Marcelo Rolón buscó mejor suerte en sus tierras. Específicamente, en Independiente de Campo Grande, club paraguayo de Primera División. Era la oportunidad de empezar de cero desde el año pasado. Incluso fue compañero de Fidencio Oviedo, la actual figura de Cerro Porteño en la última goleada frente a O’Higgins por la Copa Sudamericana.

Pero sucedió algo insólito: ante General Caballero, Rolón fue incluido en el plantel sin tener el pase en su poder, de acuerdo a la dirigencia de GC. Terminaron reclamando por esta situación, debido a que les correspondían los puntos por secretaría.

Rolón, entrevistado por medios nacionales (foto: @MarceloRolon84 en Twitter).

La resolución se fue postergando hasta la parte final del torneo, con muchos líos de por medio. Finalmente, apareció el fallo de la Asociación paraguaya de Fútbol (APF), que declaró “desierta” la apelación de General Caballero, por lo que el resultado se mantuvo a favor de Independiente (ganó 2-1 en esa ocasión). Incluso hubo que recurrir a la FIFA por esta tremenda polémica. El máximo organismo del fútbol mundial se calificó como “incompetente” para manejar este caso, debido a que existen reglamentos internos para eso.

Por lo tanto, General Caballero terminó bajando a Segunda División (necesitaba esos puntos por secretaría para salvarse). En cuanto a Rolón, no fue considerado nuevamente dentro de los convocados en Independiente para evitar otra situación similar. El llamado “señor de los descensos” tuvo la mala fortuna de enviar a un equipo rival a la B de forma indirecta. Nunca se aclaró si efectivamente Rolón tenía el pase en su poder o se quedó en Chile. El propio jugador asegura tener el pase en sus manos.

Este año, Marcelo Daniel Rolón Figueredo está sin club. La última actividad futbolística que tuvo fue el Torneo FIFPro América, un campeonato que reúne a futbolistas cesantes de varios países sudamericanos. El “Paragua” estuvo en la nómina de Chile 1, pero el combinado nacional terminó último, tras perder 1-3 frente a la Mutual Uruguaya. Fue Chile 2 el campeón, con Luis Patricio Núñez como la gran figura del torneo.

A través de su cuenta de Twitter, Rolón intentó buscar club a través de esa red social, pero no hubo respuesta hasta el momento. Desde esta tribuna, le deseo mucha suerte y los hechos sucedidos en su carrera fueron reales, pero nunca se puso en duda las condiciones del jugador en cancha.

Finalmente, así fue como Marcelo Rolón se definió en una entrevista hecha al diario ABC Color en el 2009: “Soy volante de contención que aporta mucho al equipo, soy un jugador aguerrido, como típico paraguayo y también aporto al ataque. Aquí (en Chile) me reconocen por la fuerza y por la garra que pongo en la cancha”.