Antonomasia: 4-3-3

136

Prefiero a Gary Medel como seis, parado en la mitad de cancha distribuyendo balones en diagonal y correteando a los rivales. En el fondo, como último, al experimentado Pablo Contreras. En delantera, Suazo como un nueve clásico, pivoteando para los dos punteros y girando de espaldas en demando del arco.

Según mi percepción, la mejor forma de juego para nuestra selección es el clásico 4-3-3. Es decir, tres delanteros como primeros defensas. Dos punteros, bien abiertos que ataquen en diagonal el área rival desde 3-4 de cancha, con un pivot que juegue de espaldas con los centrales rivales para habilitar.

Un ejemplo, de los perfiles, para delanteros son los siguientes. Un número nueve estilo, Juan Carlos Almada, Mariano Dabrowski, Gustavo de Luca o Juan Olivera. El puntero derecho está calcado para “er niño” Sánchez y el puntero izquierdo para nuestra gacela africana Jean Beausejour. Fuerza, verticalidad y potencia física. Ataque, ataque y más ataque.

La alineación estelar estaría conformada por: Bravo en el arco, Gonzalo Jara lateral derecho y el teutón Vidal en el lado izquierdo. Un stopper como Waldo Ponce y último o cerrojo de los nacionales, Pablo Contreras. Para amenizar de medio-central, Gary Medel. Con dos alerones en los costados, Mauricio Isla en la derecha, otorgando marca y salida. En el lado izquierdo el creativo o cerebro, de preferencia uno carioca…Mago Valdivia.

Un hecho está claro y pudimos apreciar en Sudáfrica 2010. Se acabaron las carreras estilo Maradona, donde quedaba todo el equipo tirado por la genialidad de un jugador. En la pasada cita planetaria, se impuso el juego de conjunto en toque y por bloques, acercándose más al estilo sudamericano de juego, que un estilo de centros, como el europeo.

Gratis3

La duda está en esperar o salir a jugar. Ser vertical u horizontal en el trato de balón. Dos posturas diferentes que apreciamos en el encuentro mundialista, por octavos de final, entre Chile y España. Los nacionales como caballos de carrera, estrellándose casi con los defensas contrarios, sin acercarse mayormente al arco rival. Sin embargo, los hispanos amasando el balón con sus dos cerebritos, Iniesta y Hernández, para acertar certeros cuchillazos.

Ahora, pasemos al equipo nacional. ¿Puede jugar Carmona e Isla en la misma alineación o Valdivia y Fernández? La respuesta es un rotundo no. Lamentablemente, dos en la misma función se entorpecen y se molestarían perdiendo eficacia. Uno es el refresco del otro y como antonomasia, uno entra y el otro lo ve desde la banca.

Como conclusión, ¿es arriesgado o alocado ir en busca del partido ante rivales teóricamente mejores que el chileno? ¿Al final, se convertirá el físico en un factor decisivo para enfrentar a Colombia o Argentina en cuartos de final? ¿Eventualmente, volveremos nuevamente con una victoria moral y una muy buena imagen, es decir, un equipo que “de no ser por el fixture” pudo haber escalado más en el campeonato(al igual que en Sudáfrica 2010).

Otra escuela opuesta, el Barcelona…tocar en el mediocampo hasta crear el espacio y marcar.

Encuentra a Gonzalo Iñiquez,  ‘El Chasqui’, en su cuenta de Twitter