Probablemente cuando se habla de Argentina, lo primero que se nos viene a la cabeza sea el fútbol. Lo anterior no es casualidad, este deporte es casi una religión para los trasandinos, y cómo no serlo, si a nivel histórico de selección se posicionan como una de las fuertes del mundo, con 2 Copas del Mundo y 14 Copas Américas en sus vitrinas, entre otras. Además, cuentan con el privilegio de haber acogido como cuna a los mejores jugadores que la historia recuerde. Entre ellos José Manuel Moreno, considerado uno de los mejores delanteros del mundo en la década de los 40′; Alfredo Di Stéfano, quien lo ganó todo con el Real Madrid; Diego Armando Maradona, en mi opinión el jugador más determinante y decisivo de todos (basta con recordar el mundial de México de 1986) y, a mi gusto el mejor jugador de todos los tiempos: Lionel Messi.

Para lograr el éxito, es necesario también tener una figura influyente fuera de la cancha, tal era el caso de Julio Grondona, presidente de la Asociación de Fútbol Argentino (AFA) y vicepresidente de la FIFA. Este personaje, con un alto prestigio y un nombre de valor dentro de la FIFA, supo llevar a la Argentina al máximo apogeo del fútbol mundial, lo anterior por medio de grandes victorias en el “escritorio”, como la asignación del mundial de 1978, y por qué no decirlo por medio de partidos más que sospechosos como el 6-0 a Perú en las misma cita mundialista.

Hoy los tiempos han cambiado, con Grondona fallecido en el año 2014 y una selección Argentina pobre que se ha quedado tres veces ad portas de un título, con una Messidependencia inconmesurada, que hoy los tiene tendiendo de un hilo en el repechaje para poder ser partícipes del mundial de Rusia 2018.

Con la llegada del nuevo presidente Claudio “El chiqui” Pérez, el Campeonato Nacional Argentino sufrió una de sus más grandes re-estructuraciones. La “Superliga Argentina” estrenada esta temporada cuenta con 28 equipos, los cuales se enfrentarán entre sí en una sola rueda, con cuatro descensos por coeficiente de rendimiento, solo dos ascensos y un sinfín de estrellas que surgen y otras que vuelven a su país de origen enmarcan esta temporada 2017/2018, la cual promete posicionarse entre las mejores del mundo.

El cambio más radical se da en cuanto a los derechos televisivos del campeonato. A diferencia de años anteriores, el fútbol para los tradandinos ya no será gratuito. Fox Sports Premium y TNT Sports serán los encargados de transmitir los 378 partidos desde las pantallas hasta el año 2022. Esta nueva medida, ambiciosa por cierto, tiene por objetivo la repartición de dineros gracias a los derechos televisivos. Sin embargo, las quejas por esto se han dejado escuchar, no solo por los hinchas que tendrán que pagar para ver a  sus equipos, sino que también de los mismos clubes más “pequeños” que reclaman que los más “grandes” serán considerablemente los ganadores gracias a esta medida, habrá más desigualdad. Lo anterior es similar a lo que ocurre actualmente con el campeonato chileno, en el cual el encargado de emitir los partidos, el CDF, reparte las ganancias entre clubes siendo siempre los más favorecidos los llamados grandes.

Con River con las vueltas de Enzo Pérez y Germán Lux desde España, Boca con el goleador Benedetto y el seleccionado cafetero Cardona como figura, y el siempre complicado Velez Sarsfield como punteros, el campeonato argentino promete aires de grandeza tal como su esplendor por allá en la época de los 90′. Dicho esplendor ya ha salido a la luz, lo que se refleja con las sólidas Copas Libertadores logradas por equipos argentinos como la edición de 2014 ganada por San Lorenzo y la 2015 obtenida por River Plate, quienes también lograron la Copa Sudamericana 2014 y la Recopa Sudamericana 2015.

 

 

 

Rodrigo Valenzuela