Minuto 82 del partido entre la Universidad Católica y Everton, Santiago Silva toma el balón y avanza solo frente a la defensa del equipo visitante. Quizás fue una jugada aislada, una mala decisión por parte del uruguayo, pero eso muestra lo que es la UC en ataque.

Jugadas ya tres fechas del actual campeonato de Transición 2017, disputada ya una llave de Copa Chile, además de disputar la Supercopa. Universidad Católica en seis partidos jugados ha convertido los mismos goles, es decir, seis. Hasta el partido de vuelta frente a Rangers por la Copa Chile, el equipo cruzado había anotado dos goles en cuatros partido y los dos de tiros de esquina.

Con Rangers se vio una mejora considerable, quizás el rival era mucho más abordable que jugar contra Everton, Unión Española o Colo Colo. Pero, sin embargo, el equipo mejoró en lo colectivo, se logró generar mayor cantidad de oportunidades que en otros partidos, pero sigue fallando algo. La capacidad de conversión.

Desde la ida de Nicolás Castillo a Pumas de México, la Universidad Católica pasó de convertir 33 y 37 goles, en ambos torneos, es decir, 70 goles en año calendario a anotar 25 goles el torneo pasado. Si bien no son números malos,  pero es una clara muestra que el nivel goleador ha bajado, y es un tema individual y colectivo.

Cuando se anunció la llegada de Santiago Silva a la Universidad Católica todos pensaban que supliría en goles a Castillo pero no fue así. El Tanque mostró su jerarquía en Copa pero en el Torneo sigue sin brillar. Pero acá hay un tema compartido, Silva no ha sido el aporte esperado pero los jugadores que brillaron al lado de Castillo aun no vuelven.

Fuenzalida que todavía no vuelve de China tras esa Copa, Noir poco aportó el último torneo y ya se fue y Buonanotte, de a poco está recuperando el ritmo. Ahora esta Jeisson, un joven con muchísimo talento pero sin consolidarse. Ahora Silva es suplente, Vallejos es el titular debido a la lesión de Llanos pero no es solo culpa de los jugadores.

Quizás la variante ofensiva que lleva ocupando Salas ya no está sirviendo, los rivales ya en su mayoría lo tienen estudiado, como son los caso de Guede y Miguel Ramírez. No están los nombres para jugar con ese esquema, pero cambiarlo para Salas es de una de las cosas más complicada. Solo queda apelar a que los agentes ofensivos comiencen a convertir o que Salas ya deba variar su formula.

Cristobal Sepúlveda

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