Con un ojo en el clásico

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Desde el comienzo se reconocían como pocos. Las conversaciones rondaban sobre la convocatoria de jugadores para este partido. Son locales, pero parten la jornada con menos adherentes que los visitantes. Es domingo, día del Súper Clásico. “La tecera” se arma con las puras ganas a las 13:30 para los exiliados de San Ramón en San Joaquin. Con ustedes las historias tras el encuentro entre Los Villeros y Julio Dávila del domingo 29 de abril.

Por David Leal Olivares

Twitter: @davidlealo

Después de almuerzo comienza la primera de las tres series del encuentro Anfa (Asociación Nacional de Fútbol Amateur) entre Los Villeros de San Ramón que tienen la localía en una comuna aledaña. Juegan tres series. La tercera se juega primero, ganan los locales por dos goles contra cero, pero los dos partidos siguientes los pierden por marcadores inapelables. El arquero que jugó el segundo partido debía repetir en la posición para el encuentro final donde se repartían más puntos. Varios desaparecieron, el portero se despide de todos rápidamente sin dar mayores explicaciones. No sabemos con absoluta seguridad, pero todos suponen la causa.

El juego final se realiza a la misma hora del clásico. Al costado de la cancha todos se ordenan frente a un televisor donde tienen contratado el canal premium para ver el partido. Incluso en el descanso donde los contrincantes pudieron ver los últimos minutos del primer tiempo, incluido el gol de Díaz, el árbitro medio en broma, medio en serio propuso no jugar el segundo tiempo. Los jugadores con el humor rápido del barrio le dieron a entender que tomara su puesto al medio del terreno.

 Julio Dávila

 Juan Carrasco (J.C.), oficia como Director Técnico del equipo Julio Dávila. Ellos juegan en la asociación de San Joaquín Oriente. El orden administrativo de los jugadores está a cargo de su delegada de los adultos Mabel Riquelme (M.R.) su función les permite jugar cumpliendo las normas de la Asociación. Ver que los muchachos lleguen con su carnet correspondiente. Por ejemplo, que no jueguen con el documento de otro, conducta conocida con el nombre de “cuchufleta”, usada para permitir el ingreso de jugadores suspendidos al campo de juego, situación que en algunos casos permite obtener más puntos. Además realiza actividades de financiamiento.  Este matrimonio realiza una labor voluntaria con estos jóvenes de San Joaquín. El equipo Julio Dávila se caracteriza por llevar sus colores verde y blanco en tranquilidad, ellos comentan que no son buenos para meterse en peleas, están preocupados por la tabla y el fútbol.

¿Ustedes tienen la posibilidad de entrenar?

J.C.: Lamentablemente no tenemos la oportunidad  de entrenar.

¿Cuál es la razón? ¿Falta de espacios?

J.C.: Espacio tenemos, hay una sede grande. El problema es que los muchachos trabajan, llegan tarde cansados, otros estudian. Muchos viven muy lejos de la sede, juntarse en la semana es difícil.

Anfa es nacional, supongo que existirán distintas fases regionales y luego nacionales ¿Ustedes contra quienes juegan?

J.C.: Principalmente con equipos de la Comuna de San Joaquín. San Joaquín Oriente que se llama la asociación.

¿Luego a ustedes les toca jugar contra equipos que tienen entrenamiento o mejores posibilidades de sacar mejor rendimiento a los jugadores?

J.C.: En esta asociación, que yo sepa, no hay equipos que entrenen. Pero si por algún motivo salimos campeones, tendríamos que jugar la “Copa de Campeones” y ahí hay equipos muy bien preparados, de otras asociaciones.

¿Cuál es el mayor problema que han tenido como club para mantenerse en el tiempo?

J.C.: EL mayor problema… las canchas. Hay muchachos que no les gusta jugar en cierto tipo de canchas que son muy, pero muy malas: llenas de piedras, hoyos. Entonces cuando nos tocan esas  hay muchas personas que no van a jugar.

¿El clásico de hoy les ha generado alguna complicación?

J.C.: Eso repercute en todos los clubes. Baja la asistencia un 40% de jugadores, por no decir un 50%, para no ser exagerado.

¿Hoy tienen que jugar tres series?

J.C.: Sí, tres series. Treinta y tres jugadores.

¿Y tiene los treinta y tres jugadores?

J.C.: Hoy difícil. Va a haber que repetir a algunos jugadores. Se pueden repetir hasta seis por partido, así que podríamos con diecinueve  se podría jugar hoy día.

Frente a las políticas de gobierno ¿Cree que son las correctas en relación con el fútbol amateur?

J.C.: Sinceramente creo que hay cero aporte. Por lo mismo, para el gobierno no debe ser difícil poner un poquito de pasto en las canchas. Un poquito de pasto, no digamos un pasto bueno o sacarles las piedras. Cooperar con esos recursos.

¿Existen fondos estatales relacionados con el fútbol amateur que ustedes puedan postular?

J.C.: Hay fondos, pero solamente para el club no para las canchas. Las canchas no se encarga el gobierno, solamente al club le pueden dar algunos beneficios, pero las canchas son las malas, muy malas.

Esta es una acción voluntaria ¿Usted viene siempre a la cancha?

M.R.: Yo nunca falto a la cancha, solamente si tengo un compromiso muy urgente.

 ¿De dónde viene su compromiso?

 M.R.: Lo que pasa que cuando a él lo conocí (indica a Juan), nosotros somos matrimonio. Antes de empezar a pololear yo ya lo acompañaba a la cancha, entonces siempre me ha gustado. Nosotros llevamos 22 años y llevo 23 en las canchas. A mi me gusta el deporte, sobretodo  el fútbol.

Si usted tuviera la posibilidad de enviarle un mensaje a los dirigentes de nuestro país ¿Qué les diría? ¿Qué falta para el fútbol amateur?

M.R.: Que apoyen más al fútbol amateur, porque así no tenemos a tantos niños en la calle drogándose. Porque tu vez en estos días a muchos jóvenes drogándose. Que aporten, que ayuden a la asociación, a los clubes amateur, porque necesitan ayuda. Nosotros hacemos, por ejemplo para comprarle estos equipos a los chiquillos. Nosotros tenemos que hacer completadas. Yo hago rifas todas las semanas, hoy no hice rifa, pero todas las semanas la hago. Entonces, generamos plata nosotros mismos para las cosas siendo que, creo hay un poco de dinero para que ayuden al fútbol amateur. No solamente aquí en esta comuna, sino en todas las de Chile.

Los Villeros

 El Presidente de club es Isaías Díaz (I.D.) y el Tesorero Óscar Fuentes (O.F.) nos cuentan como pasaron de ser un único equipo con sus contrincantes, todo para seguir jugando a la pelota, algo que les ha sido negado en su misma comuna. Antes participaban de Unión Real y Villa Blanca, constituían el clásico de San Ramón Norte, pero por situaciones comentadas en la entrevista se vieron en la obligación de juntar los clubes y venir a jugar a la asociación de San Joaquín Oriente.

 ¿Por qué no juegan en San Ramón?

 I.D.: Murió el fútbol en San Ramón por los dirigentes corruptos.

 ¿Dirigentes corruptos? ¿En qué afectó?

I. D.: Porque se fueron con plata por dentro y tienen problemas con Chiledeportes. Murió la liga de San Ramón y quedamos sin fútbol en la comuna. Por eso jugamos en San Joaquín.

¿Qué sucedió específicamente?

I.D.: Se suponía que no se cobraba por las canchas, pero los dirigentes sí lo hacían. Por ese motivo nos quitaron la cancha y se terminó el fútbol en San Ramón. Los responsables son la asociación de nuestra comuna.

¿Qué pasa ahora con ese cancha?

I.D.: Está desocupada. Nos comentan la situación. Problemas con la administración de la sede y las diferencias entre las instalaciones deportivas entre San Ramón Norte y Sur. Hablando con otros residentes de la comuna nos cuentan como Américo Vespucio la divide en dos caras muy opuestas. La diferencia es clara al comparar el Parque La Bandera con las instalaciones del barrio donde juegan estos jóvenes.

 ¿Qué cosas malas tiene el fútbol amateur?

O.F.: Nos falta más apoyo de los que están en el gobierno, la alcaldía. Ellos no están comprometidos con el fútbol amateur.

¿Qué cosas buenas tiene?

I.D.: Se vive con más intensidad. Se juegan los partidos a muerte.

¿Cuál es el apoyo que reciben de Anfa?

I.D.: Si uno se lesiona va a la clínica de Anfa y no te cobran ni uno. Tenemos algunos beneficios.

¿Qué apuestan ustedes en este campeonato? ¿Llegar a obtener una copa nacional?

I.D.: Exacto. Apostamos llegar a la Copa de Campeones, que juegan todos los campeones de todo Santiago y Chile.

¿Qué necesitan ustedes como club?

I.D.: Una cancha y una sede. Nosotros nos reunimos en la calle, incluso con lluvia. Hay una sede botada que nadie sabe quién la tiene.

¿Qué tienen entonces? ¿Cómo se financian?

I.D.: A través del pago de camiseta. Cada jugador cancela $1.500 cada semana. Las cuotas…

O.F.: Bingos, rifas…

Por ejemplo si ustedes ganaran el campeonato y tuvieran un partido en Puerto Montt ¿Podrían ir?

 O.F.: No tenemos recursos para llegar hasta allá. Al menos que llegara alguien externo que nos dijera “se paga para que jueguen allá”. Yo dudo que sea así.

¿Hay otras realidades? Equipos que tengan auspiciadores, por ejemplo.

O.F.: Hay equipos que llevan años y pueden costear esos gastos…

I.D.: Sesenta o setenta años.

O.F.: Han ido al regional, como el Varsovia de la Caro, que jugaron en Arica, Puerto Montt. Tienen los recursos porque hay gente que los apoya.

Los clubes cumplen un rol social, permiten llevar una vida más sana. Por ejemplo siempre se cita al deporte como un elemento para sacar a los jóvenes de la droga ¿Ustedes cumplen esa función? ¿Tienen una escuela de fútbol para niños?

 O.F.: En estos momentos no tenemos series infantiles, pero realizamos actividades para los niños de forma gratuita. No les cobramos y organizamos campeonatos, compramos medallas, dulces, queremos irnos por ese lado, por lo social. Costeamos con plata de nosotros mismos para los infantiles cuando van a jugar. No les podemos cobrar a ellos, una porque los equipos que yo conozco y tienen infantiles no se les cobra camiseta ni nada. Se les lleva bebidas, en la mañana cafecito y sandwich. Pero chocamos con los fondos.

¿Existen fondos a los que puedan acceder estatales o comunales?

 O.F.: Podemos postular a proyectos, pero lo que nos interesa es la sede. Estamos en eso.

I.D.: Lo que nos interesa es la sede donde reunirnos. Porque para arreglar la cancha nos pidieron una sede, tenemos que tener una.

Uno de sus lienzos y el distintivo de capitán tiene alusión a “El Gato” ¿Cuál es esa historia?

 O.F.: Era un amigo de todos los que juegan aquí, muy querido. Falleció y en su homenaje hicimos un lienzo y la jineta está relacionada a él. La familia está ligada al club: los hermanos, papá, mamá. Yo creo que estaría aquí con nosotros. Sería el primero en estar jugando con nosotros. Porque le gustaba el fútbol.

¿Por qué “Los Villeros”?

O.F.: Porque desde que nos juntamos, desde hace años cuando chicos, lo hacíamos en la “Esquina Villera”. Nos ganábamos en una esquina. Empezó como una pandilla. Y después con el tiempo empezamos a decir “Hagamos deporte”, “Formemos un club”. Con esfuerzo estamos aquí.

I.D.: Queremos cambiar la imagen porque cuando chicos igual hicimos cosas malas, estamos estigmatizados. Pero ahora con (el trabajo con) los niños la misma gente que antes nos criticaba ahora nos apoya.