La máquina del tiempo de SF viaja hasta 1995, año en que la Supercopa sudamericana tuvo como duelo final al mismo que se dará en la Copa Sudamericana desde este miércoles

La Supercopa sudamericana fue un torneo que se disputó entre 1988 y 1997, en el cual solo participaban los equipos que habían sido campeones de la Copa Libertadores previamente. La versión 1995 la disputaron los 17 campeones previos de la Libertadores, en formato de clasificación a cuartos de final mediante eliminación directa de siete parejas y un triangular (que lo jugaron Sao Paulo, Olimpia y Boca Juniors), para luego seguir el formato de eliminación directa hasta la gran final.

Por un lado del cuadro avanzaba el Independiente argentino, como campeón defensor de la Supercopa tras su título 1994. En octavos de final superó a Santos tras dos empates (1-1 en Avellaneda y 2-2 en Santos, venciendo posteriormente en penales por 3-2), luego en cuartos de final venció al Atlético Nacional de Medellín por un 2-1 global (triunfo de Nacional en Medellín por 1-0 y victoria de Independiente en la revancha por 2-0) y en semifinales dio cuenta del también argentino River Plate nuevamente gracias a los penales (0-0 en Avellaneda y 2-2 en el Monumental, para luego ganar los penales por 4-1). Así, con apenas un partido ganado, cuatro empates y una sola derrota llegaba a la final el equipo rojo, con siete goles marcados y seis recibidos.

Por el otro lado del cuadro, el equipo que avanzaba con autoridad era el Flamengo de Brasil. Derrotó en octavos de final a Vélez Sarsfield por 6-2 global (triunfos de 3-2 en Argentina y 3-0 en Brasil), superó a Nacional de Uruguay en cuartos de final por 2-0 global (sendos 1-0 en Uruguay y Brasil) y venció en semifinales al también brasileño Cruzeiro por 4-1 global (1-0 de visita en Belo Horizonte y 3-1 de local en Maracaná). Campaña perfecta, seis triunfos en igual número de partidos, doce goles a favor y apenas tres goles recibidos.

En el papel, los números favorecían ampliamente a un Flamengo que iba por su primera Supercopa en su segunda final (perdió por penales la final de 1993 ante Sao Paulo). Por su parte, Independiente alcanzaba su tercera final (perdió por penales la final de 1989 ante Boca Juniors y – como se mencionó – ganó la final de 1994, también ante Boca por un global de 2-1) y quería convertirse en el segundo bicampeón del torneo tras el Cruzeiro de Brasil que ganó las ediciones de 1991 y 1992.

El partido de ida se jugó el 29 de noviembre de 1995, en el estadio de Avellaneda y bajo el arbitraje del chileno Salvador Imperatore. Los protagonistas de aquella noche fueron los siguientes:

Independiente: Mondragón; Clausen, Rotchen, Bustos, Domizzi; Cagna (79′ Acuña), Serrizuela, Molina, G. López; Alvez (63′ Burruchaga), Mazzoni

Flamengo: Paulo César; Fabiano, Claudio, Ronaldao, Lira; Djair, Marcio Costas, Marquinhos, Nelio (77′ Uesley); Romario, Savio (77′ Pingo)

En cuanto al trámite del juego, este favoreció a Independiente a lo largo del partido y dicho dominio se vio reflejado en el marcador desde el minuto 38, cuando Javier Mazzoni desvió con su cabeza un medido centro de Gustavo López e hizo estéril la tardía reacción de Paulo César para romper el cero.

En el segundo tiempo, el control siguió en manos de Independiente, que estiró la ventaja a los 72 minutos tras una jugada urdida en el mediocampo entre José Tiburcio Serrizuela y Cristián Domizzi, quien entró al área brasileña y – previa pared con Mazzoni – derrotó a Paulo César con zurdazo cruzado para poner el 2-0 definitivo, terminando con el invicto de Flamengo y dando un gran paso para alzarse con el bicampeonato.

La revancha se disputó – precisamente un día como el que los vuelve a reunir en esta final de ida – el 6 de diciembre de 1995 en el Estadio Maracaná, con el paraguayo Epifanio González como juez principal. Aquella noche del Maracaná, estos fueron los jugadores utilizados por ambos equipos:

Flamengo: Paulo César; Nelio, Claudio (46′ Aloisio), Ronaldao, Lira, Marcio Costa, Marquinhos, Djair, Rodrigo (76′ Uesley), Savio, Romario

Independiente: Mondragón; Clausen, Rotchen, Bustos, Domizzi; Molina, Serrizuela, Cagna, G. López (82′ Burruchaga); Alvez (65′ Kobisty), Mazzoni

El aliento incesante de las 105 mil personas que llegaron al principal estadio brasileño se hizo sentir, e impulsado por ello Flamengo salió con todo a revertir la desventaja de dos goles, mientras Independiente se dedicó a contener el vendaval rojinegro. Así llegaron igualados sin goles al descanso.

Ya en la segunda mitad, la presión del ‘Fla’ aumentó y el gol llegó en el minuto 62, en una jugada que reflejó la fuerza que ejercía el dueño de casa: Romario habilitó en profundidad al ingresado Aloisio, este remató pero el portero Faryd Mondragón achicó a tiempo para rechazar, el rebote lo tomó Savio y su remate de primera fue rechazado en la línea por Carlos Bustos, pero el rechazo de este lo tomó de primera Romario a la entrada del área para vencer por fin la portería del equipo argentino. En el intento local por apurar y visitante por demorar tras el gol se armó un conato en la portería de Independiente, que derivó en las expulsiones de Nelio para Flamengo y de Cristián Domizzi para Independiente.

La última media hora mantuvo el trámite, Flamengo buscó desesperadamente el gol que llevara la definición a los penales e Independiente se dedicó a contener los embates locales. Finalmente el marcador no se movió más y la copa viajó a Argentina, por segundo año consecutivo en manos de Independiente de Avellaneda.

Así concluye este recuerdo, en el día en que estos mismos rivales se ven las caras en una nueva final ahora por Copa Sudamericana. Nuevamente se disputará el partido de ida en la Doble Visera y la revancha en Maracaná. ¿Se repetirá el final de la historia? Habrá que seguir esta definición para saberlo.

Ingeniero Civil Industrial y estudiante de Magister en Ingeniería Industrial Mención Gestión (ambos en PUCV) que respira fútbol. 100% wanderino y playanchino. Ingeniero de Gestión en el DMAT de la UTFSM. Soy @robsanvar en Twitter. Con Andrea aprendemos a ser padres de Daniel desde Abril de 2013 y de Antonia desde Mayo de 2015.

Facebook Twitter