Si bien la vuelta de Deportes Valdivia a la Primera B (no ocurría desde la temporada 90-91) -en su momento- fue un hecho completamente relevante en lo deportivo para la comunidad de la capital regional de Los Ríos, en lo extra futbolístico seguramente a más de uno le sacó ronchas y lo dejó tembleque, ¿por qué se preguntará usted? Pase y lea.

Esto se remonta a mayo del año pasado, cuando en una reunión extraordinaria del Consejo de Presidentes de la ANFP, se acordó que el Torreón debería pagar 50 mil UF (1.300 millones de pesos aproximadamente) para poder jugar la respectiva división y el plazo para regular ese monto sería en un máximo de 30 días, poniendo así en duda su participación en la B del fútbol criollo, y a su vez, que el posible beneficiado dentro de todo este embrollo fuera Barnechea. Un DISPARATE por donde se le mire, sabiendo que el club albirrojo no posee grandes recursos para cancelar una cifra como esa.

Personeros del club acudieron a las instalaciones de Quilín para pedir que la gran suma de capital fuera rebajada, pero pese a que el ente rector no dio pie atrás, le otorgaron facilidades para desembolsar el pago. Un pie de 600 millones de pesos y 18 cuotas con los excedentes que entrega el Canal del Fútbol. Finalmente, la institución sacó hasta de donde no tenía y costeó el acceso a la Primera B. Te ganas el derecho de subir de categoría en cancha, y de igual manera debes entregarle dinero a los “dueños” de nuestro fútbol. Es como pagar peaje para entrar a tu casa. Insólito, ¿no?

Pero la nube gris no cesaría en Valdivia, ya que, en agosto de ese mismo año, los dirigidos -en ese entonces- por Ricardo Lunari quedarían eliminados por secretaría de Copa Chile, debido a irregularidades administrativas ¿y adivine qué? Nuevamente el Torreón tuvo que romper el chanchito y pagar una multa, ahora de 1.000 UF, algo cercano a los 27 millones de pesos. Su arribo a la Primera B le salió bastante salado, por suerte que no ascienden tan seguido.

Posterior a todo los líos judiciales y económicos, el elenco sureño tuvo su debut. Domingo 31 de julio, Valdivia las hizo de local en Puerto Montt y rescató un empate 1-1 ante Unión La Calera. Federico Laurito adelantó a la visita y Eric Pino puso la paridad vía lanzamiento penal. En las primeras fechas del torneo el equipo no encontraba el rumbo de las acciones, y la gente -me incluyo- manifestaba el descontento hacia Ricardo Lunari en cada partido de local. La presión no se hizo esperar y el otrora volante de Universidad Católica renunció. Solamente dirigió 8 partidos y se fue sin pena ni gloria en su segundo ciclo por la escuadra del Calle Calle.

Exactamente el 9 de noviembre de ese año, se confirmaba la llegada de un nuevo estratega, quizás poco conocido por el nombre, pero a la hora de ver el curriculum vitae, pergaminos albergaba. ¿Su nombre? German Cavalieri. Ex ayudante técnico de Pablo Guede en Nueva Chicago, Palestino y San Lorenzo. Junto al actual DT de Colo Colo consiguieron la Supercopa Argentina del año 2015 con el Ciclón, pero claro que se fueron peleados con medio mundo, sino pregúntele al Pipi Romagnoli y compañía.

No sabría cómo darlo a entender, pero el trasandino le cambió la mentalidad a ese grupo de muchachos de una manera notable y los sacó del foso profundo o zona de descenso en el que se encontraban luchando palmo a palmo con Unión La Calera. Además, les entregó una idea futbolística, que también era vistosa para la gente que acudía domingo a domingo al Parque Municipal de la Avenida Pedro Montt. En lo personal, encontraba en él una persona muy agradable y que nunca tenía inconvenientes para charlar con los medios de comunicación después de cada partido.

Pero como todo lo bueno en algún momento tiene que acabar, pasó. Desde La Cisterna pegaron un telefonazo y aquí atendieron. German Cavalieri el 4 de abril de este año se transformaba en nuevo director técnico de Palestino. Tanto a la parcialidad del Torreón como a mí, el mal sabor de boca no me lo quitaba nadie, el trabajo que se estaba realizando era tan bueno que daba para ilusionarse, pero ya estaba todo cerrado y los pasajes rumbo a Santiago estaban comprados. Se vendría el tercer entrenador en UNA temporada, demasiado ajetreo para un equipo que está volviendo a la división después de unos largos 26 años.

El elegido por José Gandarillas y Martin Tupper esta vez sería Claudio Rojas, joven técnico con pasos por las divisiones menores de Colo Colo y la sub 19 de Cobresal. En su debut ante el clásico rival, Puerto Montt, lo doblegó sin mayores sobresaltos por 2-0. Con tan solo dos días de trabajo no pudo planificar algo más allá de lo común. Luego enfrentó a rivales como Magallanes, Deportes La Serena y Unión San Felipe. De esto, sacó un saldo “aceptable”: 2 victorias y 2 derrotas, pero la impresión que dejó el equipo, con respecto a lo antes trabajado junto a Cavalieri, fue muy precaria.

Lo más destacable que dejó este fin de torneo para Deportes Valdivia, es que se alejó considerablemente de la parte baja de la tabla general. Le sacó 14 puntos a Unión La Calera, que pelea constantemente con el fantasma del descenso. Espero que el próximo torneo y la Copa Chile sean competencias favorables para el Torreón y para toda su gente que merece seguir celebrando, tal y como lo han hecho con el básquetbol.

Felipe Silva

Estudiante de Periodismo, Universidad Austral de Chile.
@FSilvaGar en Twitter.