De paso tranquilo y calmado y de expresión escasa, el nuevo DT azul, Ángel Guillermo Hoyos, a poco tiempo al mando de Universidad de Chile, ha ido poco a poco cambiándole el rostro a un cuadro, que como iban las cosas, no tenía nada que decir en el presente torneo y que técnicos anteriores tampoco lograron darle forma a un conjunto de nombres importantes para el medio local.

Cuando Ángel Guillermo Hoyos llegó fue resistido, pero su cartel de seleccionador nacional de una selección sudamericana, algún paso por un cuadro trasandino y sus inicios en las canteras de Barcelona, hacía presagiar que era un técnico con buena formación y algo de curriculum poseía para hacerse de la banca del cuadro laico.

Empezando el campeonato las dudas surgieron, resultados irregulares y un juego que no aparecía,  hacían presagiar nada bueno, junto con verse además, los mismos ripios y desconfianzas de los semestres anteriores. Avanzó el torneo y solo con trabajo y la descompresión del grupo, el cuadro poco a poco ha empezado a dar frutos, los rendimientos de algunos jugadores subieron, el grupo se unió y de la mano del juego, ha ido sumando fecha a fecha, encontrándose en la actualidad de manera expectante, a solo tres puntos del líder, restando cinco fechas para que finalice el torneo.

¿Que hizo el técnico en este poco tiempo para sacar resultados? De acuerdo a la interna,  el trabajo es su mejor aliado, nada queda al azar, además de que su verso convence, con fe y motivación, ha logrado que jugadores que nadie daba un peso por ellos, han logrado sobresalir. Es de esos técnicos que silenciosamente hacen su trabajo y prefieren pasar inadvertidos, antes que dar conferencias rimbombantes, ricas en “cuñas” para los medios que aplauden. El alza en el juego de algunos jugadores ha sido importante, ejemplos varios, Lorenzetti, Mora, Espinoza, son algunos, a la par con los seleccionados que rendían poco y nada en el conjunto azul.

Hoyos sin duda ha demostrado mucho en este poco tiempo, el cuadro venía armado, salvo con algunas incrustaciones, que él solicitó, logró darle un forma de juego al estilo U, en donde la presión en el mediocampo para la recuperación rápida del balón son muy importantes, para luego sumar laterales o volantes por los extremos y así desequilibrar en el área rival. A veces se arriesga mucho, dejando los centrales mano a mano con los delanteros, cosa que al parecer es parte del estilo que busca.

La “U” va por buen camino, tal vez el campeonato por fechas no alcance, pero lo importante es el trabajo y el aporte de un DT extranjero, que llegó silente y ha sido aporte a las canchas nacionales.

Boris Zúñiga

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