Lo más seguro es que al preguntar por, ya sea, el nombre o el apodo del jugador en cuestión, el hincha de Universidad de Chile común manifestará su desconcierto y desconocimiento hacia éste gran artillero hispano, pero también es cierto que a pesar de su fugaz paso por la tienda azul, dejó un grato recuerdo en la escuadra universitaria. Ésta es la historia de José Fernández, el entrañable “Paseiro”.

Fernández nació en La Coruña un 20 de Noviembre de 1928, desde muy joven se destacó como un potente centrodelantero enfundando las camisetas del Deportivo La Coruña (equipo con el que debutó en 1949) y el Racing Club de Ferrol (equipo que militaba en Segunda División), con éste último anotaría 16 goles en 29 presentaciones en la temporada 1949/1950, tras un breve regreso al equipo que lo vio nacer y en circunstancias poco claras (y hasta extrañas para la época), termina fichando en Universidad de Chile de cara a la temporada 1951.

Tuvo un arranque algo dubitativo, sin embargo, marcaría su primer gol frente a Colo Colo en la fecha 12 de ese año, en la derrota de los azules frente a los albos por 1-2 en el Estadio Nacional, en ese torneo los azules, a pesar de clasificar a la liguilla final, terminarían sucumbiendo en la recta final de un torneo que vería a Unión Española titularse campeón, en cuanto a nuestro aludido en cuestión, jugaría 15 partidos, anotando 6 goles, no es un mal promedio para ser la primera temporada pero sin lugar a dudas que se esperaba mucho más de él y en el torneo siguiente cumpliría con creces a esas expectativas.

En 1952, la U culminaría en la 9° posición pero eso no implicaría que “Paseiro” hiciera una campaña extraordinaria, formando una sociedad letal con el mítico Jaime Ramírez Banda, entre ambos anotarían 30 goles (Ramírez anotó 14 y Fernández 16), con números tan llamativos y a la luz de la desilusión de no haber obtenido el campeonato, Paseiro se marcha a un grande de Barcelona, el Espanyol. En los “periquitos”, Paseiro dejó un buen recuerdo a pesar de su irregularidad, disputando 29 partidos y anotando 9 goles, muy lejos habían quedado los goles a Colo Colo que tan famoso lo hicieron en Chile.

El último tramo de su carrera transcurrió en el plano del anonimato y ostracismo, jugando en equipos como el Real Jaén (en donde anotó 6 goles en 24 partidos) y en el Xerez Deportivo, en donde y tras una magra campaña, decide colgar los botines en 1958, con tan sólo 30 años, sin embargo, en dicha ciudad (Jerez), y encantado con la tranquilidad y bondades de la explanada fronteriza, es en donde decide fijar residencia. Hoy a sus 88 años, seguramente rememora una y otra vez los hitos gloriosos de su fugaz carrera de 9 años, sin obviar aquel curioso pero inolvidable paso por el fútbol chileno.