La antipropuesta griega

80

La selección de Grecia comparte el grupo C de esta Copa del Mundo, junto a Japón, Costa de Marfil y la ya clasificada selección de Colombia. En sus dos presentaciones anteriores, registra un empate frente a los nipones y una abultada derrota frente a los cafeteros por 3-0, en el partido inaugural del grupo.

Lo mostrado por los helenos está condicionado por una propuesta defensiva y por los resultados, que siempre mandan.  Contra Colombia, tal vez, se agudizó su peor faceta. Proponiendo poco en lo ofensivo y siendo muy vulnerado en su retaguardia, encajando un gol antes de los 10 minutos, lo que condicionó totalmente el trámite del juego. Los dos goles posteriores en el segundo tiempo, de Teo Gutiérrez y James Rodríguez sólo hicieron evidente la enorme diferencia que se vio en la cancha.

Contra Japón, la tragedia griega sumó otro capítulo. Lesionado Mitroglu –su mejor carta ofensiva- y expulsado Katsoursanis, el técnico Fernando Santos debió hacer dos modificaciones obligadas para restablecer el equilibrio en la escuadra griega, renunciando a cualquier atisbo de juego ofensivo, esperando que un pelotazo largo o un contragolpe posibilitaran lograr un mejor resultado. La posesión de la pelota durante el partido da cuenta del trámite dispar: Japón conservó el balón por más del 70%, pero la impericia de los orientales frente al arco rival los privó de mejor suerte.

Ahora, en rigor, Grecia mantiene vivas sus opciones de clasificar. Una derrota de Japón frente a Colombia y un triunfo de los Helenos frente a Costa de Marfil, les permitiría acceder a Octavos de Final como segundos de su zona, lo que a todas luces sería otra de las grandes sorpresas de este Mundial, dado el pergamino de sus rivales. El compromiso de mañana frente a los africanos se ve de difícil acceso, por nombres, por propuesta futbolística, por resultados. Grecia, sin embargo, ya ha sabido darnos sorpresas, como el 2004, cuando en una Eurocopa diseñada a la medida del local –Portugal- silenciosamente fue avanzando y logró imponerse con una propuesta estéticamente poco atractiva, pero eficaz, dando cuenta que defender bien también es un arte y por supuesto, forma parte del juego.

Claramente lo de Grecia no se encuentra en lo que comúnmente se denomina “jogo bonito”, pero los resultados son los que mandan, y quizás pese a todo lo ya descrito, logre –no sin dificultad- abrochar un pase a la siguiente fase, situación que en Diciembre de 2013, en el momento del sorteo, no era posible aventurar ni menos asegurar.

Gratis3

Como siempre, toca ver qué ocurrirá mañana en la cancha. Es ahí donde vale hablar.



Renquino, cruzado, ignaciano, inti-illimaníaco y trabajador social. Respiro, como, miro, practico y consumo fútbol.