Raro. Esa es la mejor palabra para definir al arranque del profesionalismo esta temporada en nuestro Fútbol nacional. Comienzos dispares, alejados de la realidad vivida recientemente en el torneo anterior y que en algunos casos ya colman la paciencia de los hinchas, son la tónica de hoy tanto en Primera A como en Primera B.

Quiero comenzar esta columna destacando y agradeciendo el trabajo de dos equipos en particular, ambos equipos de la B: Deportes Temuco y San Luis. Sobre el Albiverde creo haber escrito suficiente en una columna anterior, pero aun así, me parece tremendamente necesario seguir insistiendo en esto. Un equipo sumamente ordenado, de gran juego, donde prima el buen fútbol y que deja en claro que los jugadores le entienden al técnico. No se ve todos los días, menos en la B. Sobre San Luis, algo similar, pero elevado a la décima potencia. El líder del ascenso no solo se mantiene invicto hasta la fecha, sino que además ha ganado sus cuatro partidos, y si eso no lo convence, tiene a los dos máximos goleadores del torneo, Cris Martínez y Matías Campos. ¿Cómo se llama la película? Trabajo, sudor y huevos. Nada más. El Chueco Ponce ha logrado transmitir a sus jugadores una filosofía basada en respetar el juego, ir siempre adelante, tocar bien y nunca dar un balón por perdido. El resultado es claro y se agradece. San Luis es por lejos uno de los equipos que mejor juega al fútbol en Chile, por lo menos hasta ahora.

Ahora bien, la otra cara de la moneda es amarga y tiene como protagonistas a dos actores dispares. Magallanes, por un lado, luego de una temporada pasada de buen nivel, no logra remontar cabeza. El equipo de Osvaldo Hurtado parece no encontrar el nivel que los llevó la temporada pasada incluso a soñar con la categoría de honor. Un empate, tres derrotas y la valla más vencida del torneo, tienen al Manojito de claveles peleando los últimos puestos. Caso aún más horrible es el de Lota Schwager, quienes con cero, sí, CERO puntos se ubican al fondo de la tabla. Eso no diría mucho de no ser porque el equipo de la lamparita sigue sin demostrar un fútbol que les permita pelear aunque sea la permanencia en Primera B. Es un equipo perdido, sin ideas, sin un planteamiento claro y que muchas veces cuesta entender que es lo que tratan de hacer en la cancha. La Serena es otro equipo que pasa por un mal momento, peor aún si se considera que vienen de la categoría de honor y aun así han logrado rescatar solo un punto de doce, pésimo si hablamos de una institución que busca volver a Primera lo antes posible. Lo de los papayeros es otro caso de un equipo sin ideas, sin fuerza y sin convicción. Triste realidad, pero como dicen por ahí, queda paño que cortar y aún se puede, porque no, soñar con al menos salvar el año peleando los puestos altos.

Si pasamos a la Primera División, el torneo se muestra aún más confuso, principalmente por la situación del actual Campeón. Unión Española ha logrado esta temporada el triste record de ser el campeón vigente con el peor arranque de torneo, con cero puntos de doce en disputa. Los rojos cuentan con un buen plantel y con un José Luis Sierra que hasta hace poco era pretendido por los grandes para dirigir. Aun así, les cuesta hilar tres toques buenos, no logran concretar las pocas opciones que se generan, pierden el balón en el último tramo de forma constante y la defensa hace agua y se desordena una y otra vez, con resultado de seis goles en contra y solo uno a favor en cuatro partidos disputados. Preocupante, por decirlo suavemente.

Los que no lo están pasando nada de bien son Colo Colo y Universidad de Chile. El Cacique se afirma poco a poco y ante Iquique demostraron, goleada incluida, que no está muerto y que tiene valores dentro de su plantel como para revertir la situación, con un Emiliano Vecchio que a paso lento recupera el nivel mostrado en Unión y se perfila como el conductor y referente en ofensiva que necesita el equipo de Benítez. Lo de Universidad de Chile es cuento aparte y para comprenderlo hay que tener en cuenta dos factores. El primero es el hecho de tener un equipo físicamente destrozado, que viene de un proceso anterior nefasto, donde nunca fue capaz de asimilar las ideas de un técnico limitado y que a la larga derivó en el letargo, el poco juego y un nivel físico impresentable en muchos de los jugadores azules. El otro factor es el pésimo nivel que muestran los refuerzos. Ramón Fernández, Sills, Videla, Cortés y Enzo Gutierrez no han respondido a las expectativas que se tenían a sus llegadas. Ya sea por lesiones o simplemente por un rendimiento paupérrimo, el equipo de Figueroa pierde mucha capacidad de juego si las piezas con las que cuenta a la hora de conformar el plantel son limitadas, teniendo además en cuenta que la U juega además Copa Sudamericana, lo que con un plantel corto, puede resultar fatal a la hora de buscar buen rendimiento en ambos frentes.

¿Los aprobados? Universidad Católica, con un técnico cuestionado, un juego más efectivo que vistoso y grandes rendimientos, tanto en lo individual como lo colectivo, ha sabido sacar adelante la tarea y descansa en la cima de la tabla. La UC es un equipo tremendamente fuerte, con un sentido del fútbol orientado a obtener resultados y sacar adelante la tarea, tal vez a costa del espectáculo, pero que a la larga entrega la seguridad de mantenerse en la pelea por el título. Cobreloa y OHiggins muestran también los dientes y pelean la punta del campeonato con Católica. Los zorros viven un gran momento, lo que quedó demostrado en los pastos del Centenario, dejando fuera de competencia por Copa Sudamericana al gran Peñarol y encima jugando con nueve. Otra hazaña al libro gordo de Cobreloa. Por su parte, los pupilos de Berizzo confirman lo que vienen haciendo hace ya un par de temporadas y demuestran que a pesar de perder a algunas de sus figuras, han sabido sacar adelante la tarea. Eso se llama trabajar bien y tener clara la idea.

Otro plantel que muestra un gran nivel es Rangers. Los Piducanos tuvieron frente a La Calera la posibilidad de quedar como líderes absolutos del torneo, pero tuvieron que conformarse con un empate que de todas formas los deja en las posiciones de avanzada y con un juego que da para ilusionarse.

En fin, es un torneo raro, principalmente por ciertos rendimientos que no se esperaban, pero que de seguro nos dejará sorpresas. Ojo, que raro no quiere decir malo. Aún queda mucho de este libro y más que seguro, tendremos un torneo que dejará huellas, para bien o para mal.

Javier Cruz García-Huidobro

Publicista de formación, fútbolero de corazón. Defensor de la pasión y del hincha. Amante de la camiseta, el escudo y la bandera.

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