Rampla Juniors, con garra, coraje y fútbol le arruinó a Racing su festejo centenario

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Tras una semana cargada de polémica y cruces de palabras entre dirigencia y jugadores, Rampla Juniors logró un resonante triunfo de local para afrontar la siguiente fecha con ánimos pese a los problemas económicos que aquejan a la popular institución de la Villa del Cerro. Como reza el dicho de sus hinchas, “Rampla vive y lucha”.

La tarde soleada invitaba a una gran concurrencia en el Estadio Olímpico de Montevideo donde el local, Rampla Juniors, recibía la visita del Racing Club de Montevideo, que llegaba con la premisa de ganar para cerrar de la mejor manera la jornada en donde festejan sus 100 años de vida institucional y deportiva.

El conjunto “picapiedra” orientado técnicamente por Rosario Martínez, venía de caer por 1-0 de visita en Belvedere ante Montevideo Wanderers, en un choque marcado por  expulsiones y ocasiones marradas por los distintos futbolistas rojiverdes que vieron como se les esfumaba una excelente ocasión de seguir puntuando en la tabla del Torneo Apertura 2019 de Primera División.

El primer tiempo transcurrió con un Rampla buscando por todas las vías posibles la apertura del score, de un cotejo que tuvo la supervisión de Antonio García, secundado por los líneas, Gabriel Popovits, e Igor Fedorczuk. El local bajo el mando futbolístico de Álvaro Fernández y Juan Albin, presionó a un tenaz Racing que capitaneado por Pablo Lacoste, opuso resistencia pero lamentablemente para sus intereses, a los 36 minutos de juego, le sancionan un penal en contra que fue ejecutado por el delantero Mathías Saavedra. Lamentablemente los hinchas locales se quedaron con las ganas de gritar el primer gol de la tarde, ya que Saavedra marró la chance que finalmente fue contenida por Martín Rodriguez, meta verdiblanco que aseguró el empate en cero goles con el cual ambos conjuntos se irían al descanso.

El segundo tiempo transcurrió con la misma tónica, un Rampla peleador bajo el influjo del ingresado Pablo Pereira, asumió el protagonismo de la brega y por ende, de las situaciones de gol. Su rival, encontró en Ignacio Nicolini, a un buen organizador de juego que lamentablemente no tuvo eco en sus compañeros.

Los asistentes al match a medida que transcurrían los minutos comenzaban a preguntarse si verían goles, y fue en el minuto 64 que se vendría la primer emoción del partido, Pablo Pereira bate con un gran remate a Rodríguez y decreta con justicia la apertura para un Rampla que a esa altura merecía ir ganando un más que emotivo encuentro que tuvo no sólo un excelente marco de público sino un ida y vuelta de cantos entre las parcialidades que se arrimaron al antiguo “Parque Nelson”.

Rampla Juniors siguió insistiendo, y finalmente, un hombre de la casa, Camilo Cándido con una jugada de alta factura técnica, fue el encargado de anotar el 2-0 para Rampla Juniors, con la algarabía de una hinchada que veía como un plantel que durante la semana no entrenó en el estadio por deudas, aumentaba la diferencia y aseguraba una victoria más que merecida. El rival intentó de la mano de Liber Quiñonez en ofensiva, y Diego Arismendi en la marca pero no le alcanzó para siquiera descontar en el marcador de juego.

El árbitro marcó el final del partido y la gente de Rampla se fue contenta por la victoria, y pensando en Boston River, su próximo rival por la novena fecha del Apertura, pero a la vez con la incertidumbre de saber si se irán solucionando los problemas económicos que aquejan a un Rampla que como la gran mayoría de equipos, ve como sus finanzas son acechadas por los números rojos que dan más de un dolor de cabeza a sus dirigentes. Pese a todo como marca su historia, este cuadro viejo y corajudo no se entrega sino que le pelea a la vida y a las dificultades con un singular suceso que hace que sus hinchas lo acompañen fecha tras fecha donde juega.

Agradecimiento especial a Adrian Barreto, fotógrafo de Rampla Juniors.

Twitter: @adribarreto90