Pese a la remontada de Universidad Católica, esta serie de magros resultados a nivel internacional develan un problema en la raíz del fútbol chileno. Problemas administrativos, deportivos y financieros.

Se me hizo difícil empezar esta columna sobre los equipos chilenos puesto que la Católica consiguió un empate de visita, celebrado como un triunfo, pero que no es más que un claro ejemplo de lo que viven los nuestros a nivel internacional.

Con las derrotas de casi todos los equipos en esta Libertadores da para pensar que se está haciendo mal acá: Colo-Colo gana a todos y se mantiene puntero en el torneo nacional pero contra un Botafogo apagadísimo, no fue capaz de sacar diferencias notorias, perdió de visita y empató de local siendo el mejor equipo a nivel nacional. Unión Española ganó con autoridad a Cerro, aunque el nivel de los uruguayos era totalmente discutible, luego contra The Strongest fue vapuleado en Bolivia para quedar eliminado.

Iquique perdió 0-1 con Guaraní de local y O’Higgins apenas pudo superar por la mínima a Fuerza Amarilla de Ecuador en la Sudamericana. Equipos de primera lead en Chile que pasan zozobras excesivas ante rivales de poca jerarquía.

El campeonato chileno hace rato se desvirtuó: 15 fechas para un campeón al que le bastan 20 puntos, colistas que a la siguiente fecha están punteros por ganar un partido. Hay gente que goza de esto, en lo personal yo no; un campeón debe ser justo y no andar jugando a la adrenalina para premiar al que no trabaja, porque netamente es así. Ya los play-off eran injustos con quienes ganaban una buena posición en la tabla y quisieron arreglarlo con eso de la diferencia de goles, dándole la derecha al que consiguió la mejor posición de ambos equipos cuando se empataba un marcador global.

Ahora al hacer un análisis más detallado de las plantillas se pueden ver los excesos en los extranjeros nacionalizados, todo esto para supuestamente liberar cupos pero que no hacen más que tapar a los que pueden surgir de las divisiones inferiores, cosa que termina contribuyendo a que no se invierta debidamente en este ítem. Basta ver los que ha nacionalizado Colo-Colo en este corto tiempo que si bien hay aportes reales (Barroso), no deja de ser importante esta movida administrativa de las SA.

Los argumentos futbolísticos tampoco escapan a la crítica, Mario Salas pese a conseguir un empate con fundamentos, con garra o como quiera decirle; sigue sin convencer luego de la partida de Castillo en materia de ataque, Católica perdió mucho poder de fuego y su manera de jugar la cual no satisface completamente Silva se ve muy comprometida. Considerar también que están en el fondo de la tabla y a lo único que pueden aspirar es hacer una buena Copa Libertadores.

La crisis del fútbol chileno en el extranjero va más allá de malos resultados en cancha, es una sumatoria de problemas administrativos, un campeonato poco riguroso y competitivo, y la nula preparación ante desafíos de esta índole, sobre todo hablando de refuerzos de categoría que puedan aportar a un buen rendimiento copero.

Tomás Urquieta

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