Un taco de Mirosevic para Manzano, quien marcaria el definitivo 5-2 y así la Universidad Católica espantaría los fantasmas que se generaron tras la derrota por idéntico marcador frente Audax Italiano en La Florida. El partido estuvo marcado por la historia y la nostalgia, la celebración de los 80 años de existencia del club y el regreso a vestir la franja por parte de Milovan Mirosevic, tras 3 años alejado del equipo que lo formó.

Como se ganó el partido, llegó justo para enfrentar una semana importante para club en lo deportivo. Este martes a las 21hrs  tendrá una cita con la historia visitando a San Lorenzo en Buenos Aires. Mientras que el sábado recibirán al mediodía a su clásico rival, Universidad de Chile, en un campeonato en que lo azules pelean por quedarse con la corona y donde los cruzados, están un tanto más lejos pensando en lo internacional.

Con un campeonato que no termine de alejarse, la Universidad Católica se sigue manteniendo expectante, mientras se preocupa del plano internacional.  El inicio tortuoso del Clausura por parte de los cruzados, donde cosecharon cuatro derrotas consecutivas, habían dejado a la franja sin la ilusión de un tricampeonato. Pero un par de triunfos seguidos y sumado a puntos perdidos por los que se encontraban más arriba, habían generado una esperanza en la hinchada de la católica.  Pero un empate ante el colista y una derrota  catastrófica frente al Audax, habían esfumado cualquier idea de campeonar.

Mientras ocurría eso en plano nacional, en la Copa Libertadores se vivía otra realidad, casi diametralmente opuesta. Tras una recuperación impresionante frente a Paranaense, una victoria importante de local frente a Flamengo, y un empate también como anfitrión frente a San Lorenzo. La Universidad Católica se encontraba en 2da posición del grupo 4, el denominado grupo de la muerte. Solo por  detrás de los cariocas, la escuadra cruzada cuenta con grandes chances de poder llegar a octavos de final de la Copa, una instancia a la cual no llega desde el 2011.

Tras la victoria frente a O’Higgins, el escenario parece otra vez difuso. En el campeonato estamos 5 puntos de los punteros, Colo Colo y la Universidad de Chile, no parece lejano. Pero el problema es que entre esos equipos y nosotros, hay otros 6 equipos que pelean por el título. El panorama se complica mas viendo que solo nos queda enfrentarnos con  Iquique y la misma Universidad de Chile, ambos en San Carlos. Mientras que en Libertadores quedan  visitas complicadas como es Rio de Janeiro y Buenos Aires, además de un partido de local frente a Paranaense. El panorama es mucho más esperanzador, debido a los resultados y al nivel mostrado durante el torneo.

La esperanza es lo último que se pierde y en la Universidad Católica eso bien se sabe. Aquel gol del Chapa Fuenzalida frente al Audax no solo significó un título más para el club. También fue romper 6 años de sequía y segundos lugares, de un cambio de mentalidad de los jugadores, de los hinchas e incluso de algunos dirigentes. Quizás la Copa Libertadores es lo más cercano y lo más posible, que todas las fuerzas deben ir ahí, pero este club me ha enseñado que siempre hay que creer, la opción está ahí y hay que jugársela. En estos siete partidos mínimos hay que mantener la fe intacta y siempre creer, luchar hasta el final.

Cristobal Sepúlveda

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