La primera fecha de la Copa Confederaciones dejó abierto el espacio para la polémica, debido a una razón ya conocida por todos: Las pruebas que la FIFA está realizando, en conjunto con la IFAB (La institución encargada de definir las reglas del fútbol) del sistema de Video Assistant Referee (VAR), o árbitros asistentes de video. Su uso en situaciones importantes de los 4 primeros partidos no dejó indiferente a nadie e inició una gran discusión que abarca la justicia en el fútbol y la esencia del deporte.

En los primeros 4 partidos el sistema se usó en 3 de ellos, para un total de 5 ocasiones. estas fueron:

México – Portugal

1.- Gol de Pepe, 1-0 parcial a favor de Portugal. Jugada que fue revisada por los VAR, llevando a que el árbitro revirtiera el cobro, anulando la jugada por posición de adelanto de Quaresma en la jugada previa.

  1. Gol de Cedric, 2-1 parcial a favor de Portugal. Jugada revisada por VAR, llevando a confirmar la anotación. Esta jugada en ningún momento pareció mostrar alguna situación, al menos, límite como para justificar la revisión.

Chile – Camerún

3.- Gol de Vargas, 1-0 parcial a favor de Chile. Jugada revisada por VAR, llevando a que el árbitro revirtiera su cobro, anulando la jugada por posición de adelanto del mismo Vargas en el último pase.

4.- Gol anulado a Vargas por el guardalíneas. Jugada revisada por VAR, llevando al árbitro a revertir el cobro y validar el gol para el 2-0 a favor de Chile, ya que en la jugada previa Sánchez no se encontraba adelantado.

Alemania – Australia

5.- Gol de Juric, descuento para Australia, 3-2 parcial a favor de Alemania. Jugada revisada por VAR, llevando a confirmar la anotación, ya que se determina que el control que realiza en el área chica no toca el balón con la mano.

Además, hay al menos 2 situaciones que podrían haber sido revisadas por los VAR y no se hizo:

Rusia – Nueva Zelanda

a.- Jugada dudosa en el área neozelandesa, cae Poloz por supuesto contacto con el arquero, no se cobra penal a favor de Rusia. La repetición muestra que hubo contacto, lo que pudo significar, de haberse usado los VAR, el cobro del mismo.

Chile – Camerún

b.- Gol anulado a Camerún, tras ser cobrada una falta sobre Vidal. La repetición muestra que es posible interpretar la no existencia de infracción y validar el gol, la cual pudo haber sido incluso vista por el juez, dados los protocolos del sistema. Hay que notar que el pitazo del árbitro se realizó mientras la jugada se estaba realizando, lo que paraba el juego desde ese momento.

Las 5 situaciones de juego analizadas con VAR requerían condiciones relativamente objetivas para confirmar o revertir los cobros y, en mi opinión, el sistema entregó los resultados correctos en dichos casos (Quaresma y Vargas estaban adelantados, este último al limite, Sánchez estaba en línea y el balón toca el pecho de Juric).

Estas decisiones (y los momentos en que se realizaron) permiten el surgimiento de variadas críticas al sistema, las cuales son sumamente válidas. Por una parte, el ritmo de juego se ve interrumpido al recurrir a este tipo de revisiones en momentos cruciales, donde la velocidad del partido llama a la jugada siguiente. Por ejemplo, lo sucedido en las primeras pruebas realizadas en el pasado Mundial de Clubes, cuando en el partido entre Atlético Nacional y Kashima Antlers, el árbitro paró el juego para revisar un penal a favor del equipo japonés más de 1 minuto después de dicha jugada, cuando ya se habían realizado 2 intentos de ataque más.

Otra gran crítica es que momentos que tenían una gran instantaneidad, como la celebración de gol, se vieron “cortadas” por las revisiones via VAR o por la mera posibilidad de haberse recurrido a ella. Entonces, no es que haya hecho que, por ejemplo en el 2-0 para Chile, se hayan gritado 2 veces el gol, sino que se gritó a medias tintas en ambas ocasiones. Eso es algo que, para todos los que afecta la experiencia de asistir al fútbol. En ese sentido, podemos hablar de una alteración a la esencia del juego.

Finalmente, la última gran crítica tiene que ver con la falta de transparencia en el sistema. Los espectadores a los partidos no tienen acceso en el momento a ver las repeticiones de las jugadas dudosas (algo a lo que siempre se ha opuesto FIFA, por buenas y malas razones), ni los televidentes, así como tampoco pueden ver inmediatamente lo que llevó a los VAR a sugerir revertir o confirmar la decisión en cancha, sino que hasta varios minutos después (como pasó en el caso del gol anulado a Vargas).

Vamos a revisar como estas críticas, usadas de manera constructiva, podrían amilanar estos aspectos negativos si es que se decide finalmente incorporar su uso en las Reglas del Juego en el 2018. Para eso, primero revisemos sus características y cuál es su idea de funcionamiento en este momento.

Los VAR son 3 árbitros asistentes que se ubican en una sala contigua al estadio (o dentro del mismo estadio), donde tienen acceso a las repeticiones en video asistido por computador. Ellos solo pueden asistir al Árbitro Central, quien tiene la última palabra y decide revertir o confirmar el cobro original, e inclusive este puede pedir ver las imágenes antes de tomar dicha decisión. Este sistema no busca eliminar todos los errores arbitrales, pero sí persigue lograr el máximo de exactitud con la menor interferencia posible. Por ello, se eligieron 4 situaciones del partido en los cuales puede operar:

  • Gol válido o anulado
  • Penal existente o no cobrado
  • Expulsión directa
  • Error de identificación al amonestar o expulsar.

Cada una de esas situaciones tiene aspectos prácticos, a los cuales podemos darle un pequeño vistazo:

1a.- Gol validado y luego revisado. Este es una de las situaciones que ha sido más criticada, particularmente por la poca transparencia inicial y el desconcierto que provoca ello en jugadores e hinchas. Se debiese, ante cualquier protocolo que se elija utilizar, agilizar la toma de la decisión de revisar el gol para que quede claramente establecido que el gol está en revisión dentro de los primeros segundos tras la jugada.

1b.- Gol anulado por infracción en la última jugada de gol. Esto es lo que genera el contrapunto a la anterior: En vez de alterar para mal la emoción del fútbol, permite la posibilidad de validar un gol anulado, generando la posibilidad de festejar ante una reversión de una injusticia.

1c.- Gol anulado por infracción en jugada previa al gol. Hasta que no sucedió en el partido Chile – Camerún, no se me había pasado por la cabeza la posibilidad que genera el VAR para mejorar el ritmo de juego. El 2-0 de Chile pudo haber sido invalidado (erróneamente) en el momento en que Sánchez se escapaba solo en dirección al arco, deteniendo la jugada en ese momento. En vez de eso, ante la duda, el asistente prefirió dejar terminar la jugada y posteriormente anular el gol ya marcado, a sabiendas que esta jugada podría ser revisada por los VAR. El uso de un sistema de revisiones a posteriori podría generar un verdadero “ante la duda, abstente” por parte de los árbitros, en ciertas situaciones límites, ya que sabrían que dicha duda podría ser resuelta.

2a.- Penal cobrado. Acá no hay mucha duda en la utilidad que potencialmente trae los sistemas tipo VAR, reduciendo las eternas discusiones en los penales polémicos, al permitir acceder al arbitraje a la repetición instantánea en vez de usar la recolección mental de los jueces. Sin embargo, esto no elimina la subjetividad arbitral. Si bien hay algunas pocas decisiones que dependen de evidencia dura (Contacto o no, mano o no), la mayoría depende de cómo son considerados por el árbitro (Contacto de juego o infracción, mano intencional, etc.). De todas formas, en esos temas subjetivos hay que tener en cuenta que se pide que el cobro original debe ser demostradamente erróneo para ser revertido.

2b.- Penal no cobrado. Esta es la situación más compleja de todas. Muchos de estos penales no cobrados no implican una detención del partido. Es más, pueden provocar contragolpes y, como caso límite, un gol para el equipo. Retrotraer la jugada al penal puede ser lo más justo en términos deportivos, pero el ritmo de juego queda claramente afectado. Lo que pasó en el penal cobrado para el Kashima Antlers (en otras circunstancias de juego) no debe repetirse, ya que hay un riesgo de generar una situación muy grave.

3.- Expulsión Directa. Hay momentos en que la rigurosidad de una expulsión merece ser revisada, y la pérdida de tiempo en ellas no considero sería tan importante, ya que la dinámica de una expulsión genera ya una lentitud en la salida, reclamos, discusiones, etc.

4.- Error de identificación. De las cuatro revisadas, esta es la que tiene más sentido que el VAR asista al árbitro. A pesar que no sea tan probable, la posibilidad de confundir jugadores a nivel de cancha existe, y acceder a la repetición permite corregir este tipo de errores groseros.

En todas estas situaciones, se pueden buscar soluciones de consenso que hagan que efectivamente este sistema sea utilizado de manera expedita, alterando al mínimo posible la interrupción y que sea utilizado solo en situaciones límites. Por ejemplo, una idea para mejorar el sistema podría ser no permitir que los VAR se comuniquen con el árbitro para informarle de una decisión equivocada, salvo en el caso de confusión de identidad, obligando a que la decisión de revisar parta de una duda arbitral, la cual debiese ser gesticulada claramente en el momento de pedir la revisión, no cuando ya haya decidido confirmar o revertir el cobro. Otra podría ser entregarle la potestad de solicitar la revisión a los entrenadores de los equipos en disputa (quizás 1 por tiempo, con posibilidad de obtener una segunda en cada tiempo si la revisión solicitada termina en el cobro revertido), pero que debiese ser solicitada en los segundos siguientes al cobro arbitral.

El sistema de VAR, como está ahora, requiere importantes modificaciones en sus protocolos, para poder cumplir sus objetivos autoimpuestos: El sistema demora en exceso, confunde a jugadores, altera las dinámicas de los partidos y es poco transparente. Eso no quita que, con las mejoras adecuadas, este sistema podría estar mucho más integrado con la “esencia” del fútbol. Uno podría imaginar que, en vez de ver cómo anulan un gol de la nada o esperar para gritar el gol (con menos ganas), un challenge del técnico rival podría significar festejar junto con su entrenador la reversión del cobro o festejarle al técnico rival su error al pedir la revisión.

En el fondo, la discusión en estos días se da en las trincheras del Romanticismo del fútbol frente a la Justicia. Pero la imperfección del fútbol (lo que le da la belleza al mismo) no debe pasar por el error arbitral, ese que da pie a hablar (equivocadamente o no) de asuntos más oscuros. El error siempre existirá, pero la meta del arbitraje siempre será reducir el error al mínimo posible. Por eso, Romanticismo, pasión, dinámica y todos los otros adjetivos que hoy se creen que están en riesgo ante el VAR no son para nada opuestos a una mayor Justicia en lo arbitral. Inclusive, si es bien usado, el VAR puede ayudar a embellecer el fútbol, minimizando su cara más opaca.

P.S.: ¿Podríamos ver el VAR en Chile pronto?. Si llegase a ser aprobado en la reunión del IFAB del próximo año y agregado en las reglas del fútbol, nada es imposible. Pero, teniendo en cuenta que la ANFP (y en la Conmebol) ni siquiera ha invertido en la tecnología en línea de gol, vigente desde hace un año, se ve muy improbable, ya que los requerimientos computacionales del VAR son aún más exigentes, lo mismo que la inversión requerida.

Jorge Martínez