Borrón y cuenta nueva

En esta columna voy a intentar referirme lo menos posible a lo ocurrido en los pasados campeonatos. Creo que es la única forma de seguir adelante sin verse afectados.

En esta columna voy a intentar referirme lo menos posible a lo ocurrido en los pasados campeonatos. Creo que es la única forma de seguir adelante sin verse afectados. Hacer un borrón y cuenta nueva es fundamental. Llorar por lo pasado sólo servirá para ser precisamente aquello; unos llorones. Que lo ocurrido haya servido para aprender y démosle para adelante. No más lamentos.

Los hinchas queremos alegrías, y sólo con optimismo vamos a lograrlo porque eso se irradia y le llega finalmente al jugador, nos guste o no. Nos sintamos pasados a llevar por dirigentes o jugadores. Sé que no es fácil, porque entregamos mucho y recibimos poco, por no decir nada. Pero el hincha tiene que ser el primero en levantarse. Es esencial, por eso no quiero mencionar el pasado. Quiero hablar de lo que vi hoy y de lo que quiero que venga para mi amada UC.

Hoy vi a un equipo que supo levantarse. Un equipo que salió a morder al rival desde el minuto uno, sin que se notase lo que ha vivido este plantel el último año. Católica se vio sólida este domingo frente a Ñublense, incluso me atrevería a decir que se le vio “renovada”.

Fieros en la marca, rápidos de mente y determinantes en los metros finales. Con jugadores que renacieron como Ramos y Ramiro Costa. Otros que nunca desentonan como Álvarez y Toselli. Y uno que reapareció como si nunca hubiese salido, me refiero a Claudio Sepúlveda. ¡Bienvenido Sepu!

A lo que quiero llegar, es que un equipo que en el papel estaba abatido, demostró todo lo contrario. Y eso es más que un aliciente para nosotros, los hinchas, para seguir alentando y levantarnos. Ese “mote” que nos ponen de segundones debe servirnos para tapar bocas, porque todos sabemos que hemos estado siempre al borde del triunfo y eso nuestra contra no puede decirlo. Cruzados somos enormes y nuestros jugadores y dirigentes tienen que saberlo. La única forma de lograrlo es creyéndolo nosotros mismos, parándonos nosotros primero, y luego hacer que el plantel se impregne de aquello.

Debo reconocer que en un comienzo no me gustó nada la designación de Astudillo como DT. No le tuve fe y tenía malas referencias sobre él. Pero lo que vi hoy contra Ñublense me gustó mucho (en el segundo tiempo la temperatura jugó y no es analizable el juego del equipo en esas circunstancias). Católica con un claro 4-2-1-3 se mostró contundente a la hora de llegar y equilibrada a la hora de replegarse. La presencia de Sepúlveda brindó la posibilidad de que Costa por fin jugara más adelantado y entregó seguridad al resto del equipo. Esa va a ser una sociedad importantísima para el plantel. José Luis Muñoz demostró que puede jugar desde la partida y que es desequilibrante, me parece acertadísimo por parte de Cruzados el haber comprado su pase. Ramos se vio muy activo por la bando derecha, y Ramiro Costa estuvo presente en varios centros que le fueron enviados.

Interesante va a ser ver este mismo funcionamiento pero con Bottinelli integrado. Creo que esta UC está para grandes cosas. Quizás un partido sea apresurado para hacer un análisis, pero de todas maneras es un apronte importante.

Viendo el lado negativo, está el tema de los refuerzos. Esta UC necesita sí o sí un central. Hoy salió lesionado Andía y entró Biskupovic. Si bien lo hizo de buena forma (gol incluido), no fue muy requerido por el equipo contrario y no es prenda de garantía. Si se hubiese lesionado Álvarez habríamos estado en graves problemas. Y por cierto, el capitán es lateral y no central. Está jugando ahí justamente por aquello, por la falta de un refuerzo en aquella posición.

El otro puesto a ser reforzado inminentemente es un extremo. Con la salida de Sosa, sumado a que ahora usamos tres delanteros, falta un delantero que desborde. Hoy Ramos y “Ribery” no tenían a alguien de sus características que pudieran sustituirlos.

Por último, me parece que falta un referente de área. Matías Jadue y Ramiro Costa tienen condiciones, pero no el roce necesario para ser el “9” titular de un equipo grande.

Punto aparte. Patética y arrogante la actitud de Universidad de Chile y su aún Presidente, José Yurazseck, al intentar levantarnos a Muñoz. Pero, esta vez debo aceptarlo, nuestros dirigentes se pusieron las pilas y actuaron bien y a tiempo. Una vez más se quedan con las ganas. Penoso. Nada más que decir con respecto a aquello.

Pero Católica, dejemos de lado lo feo, miremos al futuro, alza la frente al cielo y con fe hacia el porvenir. Porque sólo así vamos a triunfar. ¡Borrón y cuenta nueva Católica carajo!

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