Chile y su primera experiencia olímpica en fútbol

Hace 85 años, la selección chilena hizo su debut en este tipo de competencias. De estas participaciones, la medalla de bronce en Sydney 2000 es el máximo premio alcanzado hasta ahora.

La incursión de Chile en los Juegos Olímpicos comenzó un 27 de mayo de 1928 ante Portugal. Se jugó a las 15:00 (hora local) en el Estadio Olímpico de Amsterdam y la “Roja” cayó 2-4 ante la escuadra lusa. El encuentro fue visto por 2.309 espectadores controlados.

A diferencia del requisito actual (Sub 23 con un máximo de tres seleccionados adultos), este equipo debía ser amateur en su totalidad. Se contrató a un director técnico especial para la ocasión: el inglés Frank Powell.

El egipcio Youssuf Mohamed fue el encargado de impartir justicia en este partido, con ayuda de sus asistentes Rafael van Praag (Bélgica) y L. Hamus (Luxemburgo).

Los once titulares de ese día para Chile fueron los siguientes: Juan Ibacache; Ernesto Chaparro, Víctor Morales; Arturo Torres, Guillermo Saavedra, Humberto Contreras; Carlos Schneeberger, Guillermo Subiabre, Óscar Alfaro, Alejandro Carbonell y José Miguel Olguín.

Por otra parte, Portugal, dirigido por el entrenador Cândido de Oliveira, presentó a estos hombres: Antonio Roquete; Carlos Alves, Jorge Vieira; Raúl Soares Figueiredo, Augusto Silva, César de Matos, Valdemar Mota; José Manuel Soares “Pepe”, Vítor Silva, Armando Martins y José Manuel Martins.

Parecía un trámite muy favorable a la “Roja” -vestida ese día de celeste- y lo refleja el marcador favorable de 2-0 conseguido por Saavedra (14’) y Carbonell (30’). Pero los europeos lo dieron vuelta a través de Silva (38’), Pepe (40’), nuevamente Pepe a los 50’ y cerró el marcador Valdemar Mota al minuto 63.

Como este era un partido de clasificación, Chile no pudo avanzar a la siguiente ronda, pero accedió a un torneo de consolación. Allí, la selección nacional se impuso a México por 3-1 (hat-trick del “Chato” Subiabre) y, ante el local y con 18.000 personas, el cuadro chileno logró un empate 2-2 y 0-0 en tiempo suplementario (goles chilenos de Manuel Bravo y Óscar Alfaro). Al final, Holanda decidió entregar esa copa de consuelo como cortesía a los visitantes.

Fue una buena experiencia olímpica, si se considera también el primer podio alcanzado por Chile en JJOO: medalla de plata para Manuel Plaza en maratón. En cuanto al fútbol, la selección chilena no volvió a tener representantes hasta Helsinki 1952 (equipo integrado en su gran mayoría por jugadores de Naval), Los Angeles 1984 y Sydney 2000, con ese recordado plantel que obtuvo la medalla de bronce ese año.

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