Gloriosa Católica: un barco sin rumbo ni capitán

Ésta es mi primera columna cruzada. Primera vez que puedo expresar mi opinión sobre el equipo de mis amores. Un espacio que debería ser de agrado y entretención.

Ésta es mi primera columna cruzada. Primera vez que puedo expresar mi opinión sobre el equipo de mis amores. Un espacio que debería ser de agrado y entretención. Sin embargo, nada de aquello ocurre. En mi primera columna no podré hablar ni de lo bien que juega el equipo, ni de lo espectacular que se desenvuelven los dirigentes ni de la espectacular labor del cuerpo técnico.

La verdad es que mi primer espacio de opinión es todo lo contrario. Para partir no podré decir nada nuevo, ya que lo que pienso viene siendo así hace al menos dos años. Con una Dirigencia fantasma en donde el Presidente de ella, Jaime Estévez, pareciera ser un títere orquestado y manejado por la Fundación, es difícil saber cuál es la metodología o a qué apunta el Directorio de Cruzados. Nadie saca la voz. A Estévez sólo se le ve para la presentación de uno u otro jugador y desaparece todo el resto del año. La cara visible termina siendo Buljubasich, quien no puede referirse a temas institucionales, sino más bien a temas futbolísticos y específicos de cada jugador. ¿Qué rumbo está tomando mi equipo? No lo sé. Sólo sé que el último campeonato que se ganó fue hace tres años y desde entonces no se ha mejorado prácticamente nada.

Luego de la huida de Pizzi (sí, huida), llegó Martín Lasarte. Un desconocido para muchos. Otros ya lo conocían pero las referencias no eran de las mejores. Un técnico trabajador pero que gusta más de esperar que de buscar los partidos. Este señor en dos años no ha logrado nada. Al parecer dos segundos lugares para la Dirigencia bastan para mantener a Lasarte en su puesto. Yo creo que todos los cruzados queremos no sólo participar, queremos ganar. Católica necesita un campeonato y con urgencia. Sin embargo, la Fundación hace oídos sordos, nadie da la cara, de hecho nadie sabe bien quiénes la constituyen.

¿Quién está al mando hoy de Católica? Si hasta pareciera que los jugadores están desorientados. Ya van dos peleas con Unión Española en el campo. Dos finales perdidas contra la Universidad de Chile con jugadores descontrolados. Incluso nuestro grandísimo capitán, Cristián Álvarez, quien debería ser la persona encargada de demostrar templanza y madurez ha caído en estos juegos de desesperación e inmadurez.

En el tema netamente futbolístico, el equipo no muestra nada desde el 2010. El semestre pasado se perdió un campeonato por diferencia de goles, pero el nivel en general del equipo fue bajo y cuando se tuvo la oportunidad de escaparse en la punta, una vez más lo desperdiciamos con errores infantiles y desinteligencias. ¿Cómo se puede entender que un técnico cambie a línea de tres en el fondo por presión de la Dirigencia, y luego vuelva a una de cuatro? ¿Es Lasarte la persona idónea para un cargo en donde debe primar la voluntad propia? Hace dos años que viene pidiendo un central, aún no se lo traen y nada dice.

Este semestre se fueron dos volantes creativos (Peralta y Villanueva), la gente pide a gritos que llegue al menos uno pero la Dirigencia ya decidió cerrar el tema refuerzos. Sólo ha llegado un delantero (Muñoz) y un arquero suplente (Costanzo). ¿Es eso realmente reforzarse? En total este semestre Católica sólo ha gastado 900 mil dólares, de los cuales 700 mil corresponden al pase de Costa. Cruzados apuesta a los préstamos por seis meses y a contratar jugadores con el pase en su poder. Es decir, de una mediocridad enorme. Sin inversión no hay crecimiento, es simple. ¿A alguien en Cruzados le importará que el hincha de la UC haya vivido frustración tras frustración en los últimos tres años?

Me habría encantado escribir sobre lo contento que estoy, pero no, lamentablemente no lo estoy y lo peor de todo es que aunque alguien de la Fundación lea esto, no será tomado en cuenta. El hincha cruzado no tiene voz ni voto. No queremos más segundos lugares señores. Esto es Católica.

Next Post

El adiós de Copa Chile

No se pudo con el desafío. Universidad de Chile necesitaba ganar por tres goles y que Deportes Temuco derrotara a Deportes Concepción. Ni lo uno ni lo otro.

Suscribete ¡AHORA!