276 días después: El Uno a Uno de la Roja

El de hoy fue un partido extraño. Para el mal acostumbrado paladar del hincha al que sólo le sirve tener metido al rival en arco propio, que se olvida de que no hemos ganado copa alguna en la historia de nuestro fútbol, y para los que cualquier cosa menos que levantar la Copa América será un fracaso, lo visto hoy en el Emirates Stadium de Londres fue como ver al Barcelona sin Messi, a Colo-Colo sin Paredes o a Palestino sin Ramos (guardando las pequeñas proporciones). Para entender este festín de posesión de balón sin llegadas de real peligro al arco rival, revisemos juntos el uno a uno de la Roja linda y querida…

En el arco, Claudio Bravo con una sobria camiseta negra que hace juego con su estilo, tuvo realmente poca participación, y sólo a los 26 minutos de partido despejó el primer balón de riesgo en un centro venenoso que se colaba en su segundo palo. Lo demás, el gol de Brasil en el que poco pudo hacer en el mano a mano con Firmino.

La defensa nacional estuvo comandada por Gary Medel. El Pitbull de Milán raramente juega mal, yo por lo menos no le he visto un mal partido, y hoy sólo participó de la desinteligencia del bloque de centrales que terminó en el gol verdeamarelho. Lo preocupante de hoy fue que, como no ocurría hace tiempo, Gary se volvió a “achorar”, pudiendo ver la roja a los 22’ luego de un grotesco pisotón a Neymar Jr. Gonzalo Jara estuvo más participativo que en otras oportunidades, tanto que hoy no lo vimos escondiéndose para no recibir pases, y sólo sus limitaciones técnicas lo obligaban a jugar repetidamente hacia atrás. Lo mismo ocurrió con Miiko Albornoz, que en el primer tiempo sólo apostó a no equivocarse, mejorando notablemente en el complemento donde se le vio rápido y empujando al equipo.

Eugenio Mena sorprendió con un nivel técnico muy por sobre lo que le conocíamos en su pasado en Santiago Wanderers o en la U, se nota el tiempo en Brasil. Además de eso, estuvo atento en las marcas, pero sin aporte de media cancha en adelante. Por la banda derecha, Mauricio Isla estuvo correcto en labores de quite, pero paso prácticamente inadvertido, ya que al igual que Mena, al parecer les pusieron una pared en la mitad del campo para que no pasaran. Sólo un par de triangulaciones con Sánchez y uno que otro centro desmedido que no generó el peligro esperado.

En el medio campo estuvo quizás lo mejor de Chile hoy en Londres con el bloque formado por Aránguiz, Millar y Vidal. Charles Mariano, se desempeñó a la altura de lo que ha mostrado en las últimas temporadas en Brasil. El mejor volante del torneo donde se forman los mejores del mundo estuvo siempre preciso en las coberturas y de él salían las pocas aventuras ofensivas de la Roja. Rodrigo Millar se mostró muy cómodo en la posición que le encargó Sampaoli y tuvo una oportunidad clarísima a los 29 minutos y otra cuando recién amanecía la segunda etapa. El ex Colo-Colo dio un gran paso para asegurar su cupo en el plantel que disputará la Copa América en junio próximo. El último miembro del tridente que ganó el mediocampo y la posesión de la pelotita (sólo faltó ganar el partido, detalle) fue Arturo Vidal, quien tuvo como principal atributo el haber despejado de plano todas las dudas respecto del estado de su rodilla. El Rey Arturo se entregó al equipo y colaboró en todo el terreno de juego, sólo faltando algo más de fineza en el tramo final, pero ese problema fue generalizado.

En delantera no estuvieron los elegidos de siempre de Sampaoli, y es que la suplencia en el QPR le pasó la cuenta a Eduardo Vargas y obligó al “calvo estratega”, que nuevamente no citó a goleadores de raza, a poner de media punta a Pedro Pablo Hernández. El tucumano fue lo más bajo del once inicial, y no porque no participara del juego ni ayudara al equipo en recuperar el balón, sino porque lo que se esperaba de su participación era que se transformara en un real apoyo para Alexis, que permanentemente se vio solo contra el mundo. El argentino naturalizado no es titular en el Celta de Vigo y, quizás por eso, no es un aporte para la selección absoluta. Dejando los chovinismos de lado, hay bastantes jóvenes esperando ese espacio que hasta ahora no es aprovechado. El otro delantero es la estrella del fútbol inglés, del Arsenal y el regalón de los hinchas del Emirates Stadium. Alexis Sánchez jugó como el dueño de casa que es y constantemente complicó e hizo ver mal a la defensa de Brasil. Como dijimos, para el juego del tocopillano es muy necesaria la presencia de alguien que lo acompañe. Seguro que Don Sampa también vio eso.

Ya bien entrada la segunda mitad, ingresaron al partido Matías Fernández, que mostró ganas y empuje por tomar las riendas del partido y llevar al equipo al triunfo. En los pocos minutos que estuvo, se hizo de las oportunidades más claras del equipo nacional. También entraron Eduardo Vargas y Mark González, el primero mostró claramente lo poco que juega en Inglaterra y el segundo (Les prometo que el chiste salió sin querer) sólo apareció en una fuerte entrada por detrás a William que pudo ser sancionada con más rigor por el buen árbitro del partido.

Se cumplieron 276 días del fatídico travesaño de Mauricio Pinilla, de esa definición a penales en que ni Sánchez pudo reaccionar a la altura. La obsesión de Jorge Sampaoli tendrá que seguir pendiente por resolverse, y quizás sea en las etapas definitorias del principal torneo de selecciones del Continente en que, por fin, termine el partido y nos quedemos con algo más que un partido bien jugado.