En busca de la salvación, Javier Torrente vuelve a Everton

Los paupérrimos números de Gustavo Díaz en la banca de Everton no daban más chance de permanencia: Sólo 5 victorias en 21 encuentros y el peor equipo en convertir goles con sólo 18 tantos.

Más que acertada fue la decisión de los directivos Oro y Cielo, pero con una tardanza y displicencia impresionante que, año tras año; cuesta el puesto de director técnico. Pero la primera pregunta que cabe hacer es ¿Por qué no se desvincula a quién año tras año tiene la tarea de reclutar a los jugadores que vestirán la “Guata Amarilla” en el Sausalito?

Cualquier persona que no cumple con los resultados exigidos es apartado de su puesto de trabajo, removido a otras funciones o simplemente despedido. Ocultismo y derechamente poca rigurosidad a la hora de medir resultados por parte de los dueños del club, “Grupo Pachuca”; que permiten errores y fracasos que vienen desde hace más de 10 años atrás.

Definitivamente, existe aún; un vinculo de la antigua administración de la S.A. que vendió por completo el club y al parecer no quiere aprender de los mismos errores del pasado. Cuando lo deportivo no da resultados, lo más sano es reformular y encontrar la oportunidad de mejora que tampoco llegó junto a la promesa de ser el “Cuarto Grande de Chile”.

Gustavo Díaz fue un error desde el principio: Técnico desechado desde tierras mexicanas que en 21 partidos oficiales por campeonato, 5 por Copa Chile y un par de amistosos; nunca mostró una identidad de juego colectivo en busca del triunfo.

Para ser objetivos; sólo confió en las individualidades que tampoco han estado a la altura de lo esperados: El uruguayo Fernando Arismendi por ejemplo no ha sido el aporte en cancha. Maximiliano Ceratto estaba más preocupado en el verano de quizás jugar Copa Libertadores con algún equipo de Santiago y Álvaro Ramos que sólo apareció para marcarle a una Unión Española que se había bajado del avión horas antes del partido.

“El Chavo” Díaz será además mal recordado como el primer director técnico en ser expulsado por roja directa en nuestro país. Antes de enfocarse en el juego; se preocupaba más de discutir cada una de las decisiones arbitrales con unas muestras de ordinariez deportiva tremendas, como cuando celebró el gol del triunfo frente al “Poderoso” Trasandino en calidad de visita.

Con 9 partidos por delante, Everton tiene la misma misión del campeonato anterior: “Salvarse del descenso por enésima vez desde mis recuerdos desde 1984 en adelante”

Los directivos evertonianos traen de vuelta a Javier Torrente; el bombero de turno tal cual lo era Jorge “Chicho” García entre los años 90 y el nuevo milenio. El “Bielsista” Torrente no llegó a arreglo económico con los dirigentes y tomó una oferta desde Francia. Raro pensar que no quiso quedarse, pero más raro es saber que cada vez que hay negociaciones para retener o contratar, estas fracasan sin contemplaciones.

La tarea no es la misma de la temporada anterior, porque si bien Everton tiene más puntos que la temporada anterior en la misma cantidad de partidos jugados y está zafando del descenso directo por una distancia casi imperceptible, son menos encuentros que tiene Torrente por delante pensando en alguna falla o problemas para dar con el equipo.

Una vez que el calvo estratega pueda conformar el once titular que será inamovible, podremos decidir si fue a tiempo la decisión de despedir al “peor DT uruguayo que ha pasado por Everton” pensando que también estuvo Gerardo Pelusso a finales de los 90 con pésimos números en la Primera B.

No sé si el plantel profesional está capacitado para asumir la responsabilidad de salir del fondo y por último rasguñar algún puesto de Sudamericana para el próximo año, pero así como fue Benjamín Rivera y Alex Ibacache la temporada pasada; pueda sacar lo mejor de Matías Leiva, Sebastián Pereira y Alexander Concha y hacerlos sentir la gran responsabilidad de jugar algo más que una permanencia en primera.

Las segundas partes nunca son buenas, dice por ahí; pero esperemos que la vuelta de Javier Torrente sea un éxito en taquillas vendidas y la gente pueda acompañar frente a la Universidad de Concepción, rival más que directo por el descenso; con una buena promoción para este viernes en la noche. Pero como las cosas dirigenciales han sido constante, sólo hay silencio y cero acercamiento real con la gente de Viña del Mar.

Éxito don Javier, esperamos que mantenga a Everton en Primera cueste lo que cueste, pero también; desde los escritorios de Everton; deben asumir la responsabilidad de fracasos tras fracasos consecutivos sostenidos en el tiempo con la conformación de los planteles que nos tienen semana a semana programando para el año siguiente a los estadios de la B.