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El  22 de julio de 2012 en la primera fecha del Torneo Apertura de México, en el empate 0-0 entre Atlante y Pachuca, debutaba el que sería el máximo goleador de la temporada, Esteban Paredes. Un atacante que lució con goles en uno de los equipos con menor capacidad económica del torneo mexicano. El chileno causó revuelo y jugó una temporada con el cuadro azulgrana, metiendo 17 goles en 30 partidos.

El ex Santiago Morning era una de las cartas fuertes en el draft del fútbol azteca, se habló que iría al América o algún equipo del norte, sorprendentemente fichó con un equipo que nadie pensó, en Los Gallos Blancos de Querétaro.

En Querétaro solo jugó una temporada en 2013, donde disputó 1.470 minutos en 17 partidos, metió seis goles en un equipo que sabía a que jugaba y que entró a la liguilla final del fútbol mexicano.

A principio de este año se supo que el ariete chileno no regresaría a Querétaro y que pretendía jugar en Colo Colo, el equipo de sus amores. El único problema, en ese momento, era el dinero, inconveniente que se solucionó más tarde cuando el  equipo chileno finalmente decidió pagar en efectivo un millón de dólares por la totalidad de su carta, incluyendo un partido amistoso que deberá disputarse en México o Estados Unidos.

En México, la partida de Paredes se vio mal, por eso, el Querétaro salió contratar a dos delanteros, Zamir Valoyes, de Colombia, y el brasileño Ricardo Jesús Da Silva, este último, anotó en 19 ocasiones con el Atletico Goianiense de la Serie B de la liga brasileña.

El tiempo dirá que tanto se extrañará al goleador chileno, aunque en este momento Querétaro goza de un buen pasar ya que en el Clausura, con tres partidos disputados, se impuso en dos y solo perdió en uno. En la actualidad, se encuentra en el cuarto lugar de la tabla general del balompié mexicano.

El Querétaro continúa siendo un equipo de obreros más que de estrellas, algo que ha demostrado nuevamente con su juego equilibrado que lo tiene en los primeros puestos del certamen azteca.

Hoy Esteban Paredes parece ser solo el recuerdo de un delantero que pudo ser grande en Querétaro y no como un 9 que haya dado lo que la afición del club esperaba de él.