Panbología: ¿Cómo destruir un proyecto en 385 días?

Adrián Caloca

El último año el trabajo en inferiores pasó a segundo plano para darle importancia al objetivo número uno, la Selección Mayor, que hoy está a punto de no lograr su meta primordial, calificar a la Copa del Mundo.

El tercer lugar en la Copa del Mundo sub-20 Colombia 2011, la coronación en los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011, el campeonato en la Copa del Mundo sub-17 México 2011, el título en el Torneo de Esperanzas de Toulon en 2012 y el clímax suscitado con la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Londres, el año pasado. Todos obtenidos en selecciones menores durante el último ciclo mundialista (de Sudáfrica 2010 a Brasil 2014) en la gestión de Justino Compeán (Presidente de la Federación Mexicana de Fútbol) y Héctor González Iñárritu (Director de Selecciones Nacionales de México). Pero el último año el trabajo en inferiores pasó a segundo plano para darle importancia al objetivo número uno, la Selección Mayor, que hoy está a punto de no lograr su meta primordial, calificar a la Copa del Mundo.

Tras el bicampeonato conseguido de manera consecutiva en Copa Oro (en 2009 y 2011), y ser el máximo triunfador en la confederación, vino una estrepitosa eliminación a manos de Panamá (con la que históricamente jamás se había registrado una derrota. En este torneo, se perdió en dos ocasiones). Un retroceso en la última edición de la Copa Confederaciones, con derrotas contra Brasil e Italia, con quienes se había conseguido victorias en los más recientes enfrentamientos. Y finalmente, la peor ronda final de clasificación de CONCACAF en los últimos 31 años (sin contar el proceso de Italia 1990, donde no se participó debido a la multa que la FIFA impuso)… Todo esto con un lapso de un año.

Sin sumarle los malos momentos que ha pasado esta gestión. Desde los malos manejos en cuestión de indisciplina de los seleccionados, que han dejado polémicas traducidas en una baja en cuanto a la calidad y ánimo de los futbolistas, hasta la deserción de elementos importantes y que algunos apuestan a llamarlos, los mejores futbolistas mexicanos en la actualidad; Carlos Vela y Guillermo Ochoa.

Todo esto aunado al alargamiento sin sentido, al aferramiento que Compeán ha hecho en un proyecto que no daba más desde su primer descalabro. El retener al “Chepo” de la Torre como el entrenador nacional funcionó los primeros dos años, hay que reconocerlo, con un récord en cuanto a promedio por victorias entre juegos disputados, bastante bueno, como la gran remontada en la final de Copa Oro del 2011, perdiendo en calidad de visita 2-0 frente al máximo rival de la zona, Estados Unidos, y una voltereta épica sin olvidar tampoco el gol inolvidable del “gane” que ejecutó Giovani Dos Santos.

Pero no fue nada más que “la presión social” dicho por el presidente de la Federación, lo que conllevo al despido del ex director técnico de las Chivas del Guadalajara y los Diablos Rojos del Toluca, con quien en ambas instituciones consiguió el campeonato local en un tiempo muy breve. En contraparte, la mesa directiva (conformada por los dueños de los equipos del fútbol mexicano en primera división) pedía su renuncia desde principios de año, llegando en un punto el fuerte rumor de que uno de los propios integrantes, a manera de amenaza, se enfrentó a De la Torre, pidiéndole “un poco de dignidad y respeto por la Selección”.

Hace cuatro años, tras la salida del último rescate que Javier Aguirre hizo en la Selección (anteriormente lo hizo en el proceso rumbo al mundial del 2002), tomándola y rescatándola en un momento parecido, pero sin tanta gravedad como el actual, los candidatos para ser su sucesor eran entrenadores que vivían momentos exitosos en la liga. El “plan A” no resultó, Víctor Manuel Vucetich declinó ser el entrenador de México justificándolo tras vivir su máximo apogeo en Monterrey, con el que posteriormente conseguiría tanto títulos nacionales como internacionales, logrando así la representación en tres ocasiones seguidas al Mundial de Clubes. Por lo que la segunda opción debió de llevarse a cabo y es la que actualmente nos tiene en aprietos…

¿Irónico, no? finalmente, en caso de llegar una vez más a la justa mundialista, será con el hombre que se buscaba al inicio de este proceso, el llamado “Rey Midas” quien ha disputado quince finales y en las que en catorce ha logrado levantar el trofeo, con quien se buscara ganar a como dé lugar los restantes dos encuentros en la eliminatoria.

Empatados en puntos con el rival directo y sólo la diferencia de gol mantiene a la selección azteca abajo en el borde del repechaje (cuarta posición de la eliminatoria, que busca la última opción de clasificar disputando una llave de encuentros contra el primer lugar de Oceanía, Nueva Zelanda). El cuadro verde recibirá en la siguiente fecha a Panamá, selección que jamás ha ido a una Copa del Mundo y representativo con el que tampoco jamás se había perdido, pero sólo este año, en 3 partidos que se han disputado, se lleva un negativo registro de un empate sin anotaciones en la Ciudad de Panamá dentro de la misma eliminatoria y en los partidos más recientes,  dos derrotas dentro de la Copa Oro; en la fase grupos y la eliminación en la semifinal.

Por último, se buscará una victoria obligatoria visitando al primer lugar y ya clasificada, Costa Rica. Una ventaja probable sería que los “ticos” descansen jugadores tras ser la última fecha y con el boleto ya asegurado. Por su parte, Panamá tendrá la revancha de la final más reciente de la Copa Oro, pues recibirá a los Estados Unidos, actuales campeones precisamente de dicho torneo y que como consecuencia,  tienen medio boleto para la próxima Confederaciones (Rusia 2018) esperando al vencedor del próximo torneo de naciones de la CONCACAF.

¿Volverá a pesar el Estadio Azteca? Del que se describía como imposible históricamente para los rivales y en el que México en esta ronda apenas ha logrado tres puntos de los doce en disputa, logrando que esta sea una de las visitas más rentables, ya que todos los equipos han logrado llevarse puntos de la Ciudad de México… ¿El “gigante de la CONCACAF” que se veía a sí mismo a años luz de sus competidores del área  se olvidará del evento deportivo más importante en el mundo?, atreviéndome a decir que genera más pasión que los propios Juegos Olímpicos. Esta es una respuesta que sólo el tiempo nos responderá justamente en un mes, el 15 de octubre, sabiendo el destino de la que apenas hace dos mundiales, era considerada “cabeza de grupo”, al ser una de las mejores ochos selecciones en el mundo.

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