Patear y salir caminando: Néstor Ítalo Isella

Rodrigo Múñoz

No lo ví jugar, pero crecí viéndolo en pantalla. Para muchos, ese acento, la melena rubia y los ojos claros eran sinónimos de transmisiones futbolísticas en Canal 13, haciendo dupla con otro histórico, como Alberto Foullioux. Aumentó la sorpresa cuando su rostro lo fui asociando a numerosas revistas “Estadio” volcadas en los adoquines de calle Santa Laura, donde apareciía en las formaciones de Católica en los ‘60. Su nombre está ligado a la historia de Católica, y hoy pasando un momento delicado de salud, es bueno traer a la memoria algo de la historia de este insigne jugador argentino que adoptó a Chile como su patria, y a la franja cruzada como parte insustituible de su alma.

Néstor Ítalo Julio Isella Ferlini nació en Rafaela, provincia de Santa Fé, el 6 de Mayo 1937. Paralelamente, el club que lo acogería en Chile, vivía recién sus primeras semanas de vida. Su vida profesional estuvo ligado a Unión de Santa Fe, de su ciudad natal, Gimnasida de La Plata, Boca Juniors y River Plate. De hecho, es uno de los 98 jugadores que vistió ambas camisetas, pasando de un equipo a otro. La mayor parte de su carrera la desarrolla en Unión de Santa Fe, donde juega 114 partidos (1956-1959) y marca 22 goles. En Boca Juniors juega 3 partidos y no marca goles (1960). El año 1961 se integra a Gimnasia y Esgrima de La Plata, donde juega 23 encuentros y marca 5 goles. En 1962 forma parte del cuadro de River Plate que logra el subcampeonato del torneo de aquel año. Vale decir que un jugador con casi 150 partidos en la Primera División de Argentina, traerlo a Chile no era tarea fácil.

En Católica, Isella amplía su registro goleador, que incluso basta para señalarlo como el 4to goleador histórico en la historia del club, con 105 en 233 encuentros.[1]

La impronta de jugadores que han sido aporte en la historia de nuestro club es algo que debiera ser parte del reconocimiento que se debe hacer por todos. No importa que no sean de nuestra época, que no sea contemporáneos, o que no los hayamos visto jugar. Nuestra gloriosa historia ha sido construida por quienes la han hecho grande desde antes, y sin duda que el nombre de Néstor Ítalo Julio Isella está escrito con mayúsculas. Es de esperar que esta prueba que la vida le coloca, la esquive con la misma determinación y seguridad con la que se paraba frente al punto penal. Cabeza erguida, paso seguro, borde interno, disparo angulado y gol. La serenidad de quien sabe que puede sortear el momentáneo obstáculo. La vida está llena de esos baches. Isella sabrá dejar atrás la dificultad para fundirse en el abrazo ganador de quienes compartimos con él la pasion por la Franja y que deseamos su pronta recuperación.



[1] Datos aportados por Luis Antonio Reyes (@elluchoreyes) a Ferplei. https://www.ferplei.com/2012/04/rodrigo-barrera-goleador-historico-de-la-uc-me-deja-contento-haber-aportado-con-el-club-que-me-vio-nacer/

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