Recuerdos de Everton en tono sepia desde Playa Ancha

Roberto Sánchez

En la víspera del Clásico Porteño, es momento de volver en el tiempo a las dos mayores goleadas que Everton le propinó a Wanderers en Valparaíso

El historial del duelo entre Wanderers y Everton comienza el 14 de mayo de 1916, siendo el clásico más antiguo de Chile entre los vigentes. En estos más de 101 años de historia se han enfrentado 162 veces en partidos oficiales (entre Ligas de Valparaíso y torneos pertenecientes a la Asociación Central de Fútbol, hoy ANFP) y el registro favorece a Everton por 65 triunfos a 57. Dentro de estos 65 triunfos oro y cielo, tras el recuerdo realizado a los últimos triunfos, hoy el recuerdo trae los dos marcadores más expresivos a su favor en duelos realizados en el estadio del cerro Playa Ancha.

En 1945, el Oro y Cielo golpeó firme en Playa Ancha

El fixture del torneo nacional de 1945 enfrentó a los rivales de la región en la primera fecha, dando un toque especial al duelo, que en el año anterior ganó Everton las dos veces.

Parecía que la tarde del domingo 20 de mayo de 1945 sería para Wanderers, pues el trámite de entrada mostró a los verdes con mucha intensidad y controlando las acciones. Esto se confirmó cuando Toledo abrió el marcador en pleno primer tiempo para los locales. Sin embargo, antes del cierre del primer tiempo igualó el marcador para Everton el puntero Vilariño, pese al dominio local que no se tradujo en goles a su favor.

En el segundo tiempo Everton aprovechó la baja de la defensa de Wanderers para atacar hasta lograr la ventaja con un remate de distancia del puntero zurdo Báez que se le fue entre las piernas al portero caturro Amar (foto arriba). Con la ventaja, los viñamarinos se adueñaron del partido y aumentaron su ventaja con goles de Clavero y Valdivia. Ya a esa altura el equipo local se había entregado y ni siquiera con un penal pudo recortar la ventaja, pues el portero evertoniano Soudy le atajó el lanzamiento a Martín García.

Con este 1-4, Everton inició de gran manera su participación en el torneo y Wanderers partió claramente con más dudas que certezas. Sin embargo, al final del torneo – ganado por Green Cross – el que terminaría mejor sería el equipo porteño, que llegó en 5° lugar con 23 puntos. Mientras tanto, Everton remataría en el 9° lugar con 20 puntos, aunque mantendría su invicto ante el clásico rival en torneos de la ACF pues en Viña del Mar por la primera fecha de la segunda rueda igualaron 2-2 (goles de Guerrero x2 para Everton; Sáez y García para Wanderers).

La década del 70 partió a todo Azul y Amarillo

Con los antecedentes del título de 1968 y de la ubicación entre los ocho mejores en la Copa Libertadores 1969, parecía que entrando a los 70’ sería Wanderers quien dominaría los Clásicos Porteños (en los que entre 1966 y 1969 Everton apenas ganó dos de los 12 clásicos disputados contra seis de su rival). Pero el fútbol si algo no tiene es lógica, lo que se reflejó en 1970 con un empate inicial en Sausalito seguido de tres victorias ruleteras.

En el tercer duelo del año – tras un empate en Sausalito y un triunfo de Everton en Playa Ancha por el Torneo Provincial – el cerro Playa Ancha recibió nuevamente a los rivales clásicos el día domingo 20 de septiembre de 1970. Ya en la previa se visualizaba un duelo favorable para el equipo evertoniano, que sumaba dos triunfos más que su rival en la fase del campeonato de honor tras siete fechas (tres Everton y uno Wanderers).

Los hechos plasmaron la diferencia marcada en la previa. Pese a que nuevamente Wanderers comenzó presionando y buscando la ventaja, pero bastó que Everton rompiera el cero para que todo se derrumbara para el local. Un desborde de David Henry terminó en un centro que empalmó de volea Daniel Escudero para vencer al portero Omar Aránguiz y abrir el marcador, que posteriormente aumentaría para Everton tras gol de Guillermo Martínez al filo del descanso.

En el segundo tiempo se puso aún más cuesta arriba la situación para Wanderers con la expulsión de Héctor Olivares, ventaja numérica que aprovechó Everton para aumentar la distancia con el gol de Manuel Rojas (foto arriba). Posteriormente el marcador fue decorado por el descuento de Eugenio Méndez y el gol de Henry para un 1-4 final, repitiendo el registro de 1945 como máxima goleada de Everton visitando a Wanderers.

Son solo dos de las más de 160 historias de Clásicos Porteños, dos que tuvieron final feliz para Everton al igual que las tres más recientes en Playa Ancha. ¿Se repetirá la tendencia? Este domingo al mediodía se sabrá.

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