Tahití, un sueño hecho realidad

Nico Apraiz

Con un plantel conformado por un alpinista, un camionero, un teleoperador, un profesor, algunos repartidores y ocho jugadores desempleados, la opción de llegar a competir con selecciones como España, Nigeria y Uruguay simplemente parecía un sueño.

Veinticuatro goles recibieron los seleccionados de fútbol de Tahití en su corta participación en la Copa de Confederaciones 2013.  A pesar de que es una de las selecciones más exitosas de Oceanía, al ser la única selección del Pacífico que posee el título Copa de las Naciones de la OFC, el cual consiguió el año pasado y que le permitió estar presente en el certamen previo al Mundial 2014, su fútbol (amateur) no es comparable con combinados en donde la práctica del deporte rey lleva varios años desarrollándose.

Con un plantel conformado por un alpinista, un camionero, un teleoperador, un profesor, algunos repartidores y ocho jugadores desempleados, la opción de llegar a competir con selecciones como España, Nigeria y Uruguay simplemente parecía un sueño. Un solo integrante del equipo es un profesional del balompié. ¿Su nombre? Marama Vahiura, que actualmente está sin contrato con el Panthrakikos de Grecia.

“La dura realidad nos dice que hoy las diferencias entre el fútbol profesional y el nuestro, que es aficionado, es abismal”, dijo Eddy Etaeta, técnico de la selección de Tahití, en la última jornada del grupo B de la Copa Confederaciones y que significó el adiós de la escuadra denominada “Toa Aito” (Guerreros de Hierro).

Y cómo no. Tres derrotas en la Copa de Confederaciones 2013 y todas por goleada. Ante Nigeria perdieron 6-1, con España 10-0 y con Uruguay 8-0. Marcadores escandalosos que no se repiten a diario en el mundo del fútbol. Sin embargo, para los jugadores de Tahití los resultados son lo de menos. Poder jugar contra Iniesta, Xavi, Casillas, Ramos, Suárez, Obi Mikel, Lugano o Forlán tiene un significado más relevante que ganar un partido. Su condición se los permite, ellos lo disfrutan.

Conscientes de que eran la selección más débil, los “Guerreros de Hierro” le demostraron al mundo entero que hay cosas simples con las que un grupo de personas, en este caso de futbolistas, pueden gozar.

El tanto que le anotaron a Nigeria fue celebrado como la obtención de un título. Alegría total y felicidad tras conseguir uno de los objetivos obligados dentro del deporte rey: vulnerar la portería rival.

Ante España, el penal desperdiciado por Fernando Torres fue celebrado por el portero Mikael Roche tal cual celebraría un arquero en una definición desde los doce pasos al contener un disparo que signifique un paso a la final de alguna competencia o la obtención de algún título. ¿Incomprensible? Para nada. Tiene sentido. Siendo un equipo de pocos logros deportivos y que hace un poco más de diez años comenzó a desarrollar el fútbol en su país, estos pequeños detalles marcan diferencias y logran justificar su presencia en la competencia.

“Mis futbolistas jugaron con el corazón y vivieron una experiencia increíble en este torneo. Recién hace doce años comenzamos a desarrollar el fútbol en Tahití y tenemos mucho trabajo por hacer. Creo que dentro de diez años, por lo menos, podremos jugar con selecciones poderosas del mundo con opciones de algún buen resultado. “Tenemos la ilusión de que en el futuro nuestro nivel crezca y logremos que la competencia internacional sea más igualada”, expresó el estratega de Tahití.

Claramente las intenciones por progresar están. En poco tiempo los “Toa Aito” lograron quedarse con Copa de las Naciones de la OFC 2012, además de tres subcampeonatos (19731980 y 1996), las tres ediciones de la extinta Copa Polinesia (1994, 1998 y 2000) y cinco medallas de oro en los Juegos del Pacífico (1966197519791983 y 1995) y dos de plata (1969 y 1987).

Sólo queda esperar. Puede que en algún tiempo recordemos a aquella selección que a base de la sencillez logró progresar en el fútbol y que su participación en la Copa Confederaciones 2013 sea un lindo recuerdo. Sí, lindo, a pesar de la derrota.

Next Post

Luis Fuentes: el inextinguible

El experimentado defensa Luis Fuentes logró extender su contrato con Coquimbo Unido, hasta fin de año. Aquel lejano domingo 6 de junio de 2004, mientras Chile enfrentaba a Brasil, en el Nacional, dentro del marco de las Clasificatorias al Mundial de Alemania 2006,  Luis Alberto Fuentes Rodríguez se viste de […]

Suscribete ¡AHORA!