Vestigios y huellas del inolvidable Chile 4-1 Brasil

Es seguramente una de las jornadas más gloriosas de las cuales se tenga memoria, en donde la selección nacional logró batir de manera inapelable y abultada, a la temible selección brasileña en el marco de la Copa América de 1956, en un gran partido que procederemos a revisar a continuación.

Corría el año 1956 y para nuestra selección la Copa América era una verdadera quimera, se estuvo extremadamente cerca en las ediciones de 1945 (Tercer Lugar, tras caer en el último partido ante Brasil) y 1955 (Subcampeón, tras perder por 1-0 en el duelo definitorio ante Argentina), pero no hubo caso, por ende la edición a celebrarse en tierras uruguayas, parecía la oportunidad perfecta, no sólo para demostrar cuán grande había sido el avance de nuestro fútbol sino que, de una vez por todas, conquistar la tan esquiva Copa América.

El partido inaugural del campeonato, sería nada más ni nada menos que ante el siempre poderoso Brasil, eso sí, convengamos que ante nuestra selección, la escuadra carioca no contó quizás con la mejor alineación de su historia pero sí es cierto que en cancha hubo un equipo sumamente competitivo, si al lector le quedan dudas sobre el poderío de éste Brasil, nosotros nos encargaremos de aclararlo, en ese partido jugaron Gilmar, Djalma Santos, Zito y Mauro (los cuatro fueron pilares fundamentales en las Copas Mundiales de Suecia 1958 y Chile 1962),  el temible goleador Baltazar, Maurinho y Alfredo Ramos (titulares en la Copa Mundial de Suiza 1954) y Jair Da Rosa Pinto (Campeón de la Copa América de 1949 y figura de Brasil en el recordado “Maracanazo”), es cierto que Brasil no contaba con dos de sus titulares más destacados (Didí y Nilton Santos) pero a la luz de la historia, Chile tuvo al frente a un rival formidable y al que logró someter sin mayores problemas.

Chile saltó a la cancha con Escuti; Almeida, Álvarez, Cubillos y Carrasco; Hormazábal, Meléndez, Ramírez Banda;  Muñoz y Sánchez, el partido se disputó en el Estadio Centenario ante 18.000 espectadores. Rápidamente Chile impuso su ritmo verteginoso y logró abrir la cuenta a través de Hormazábal a los 8 minutos del primer tiempo, se instalaba entonces la sorpresa en el partido inaugural de la Copa América y eso no era todo, la selección nacional contó con diversas chances para aumentar el marcador pero todas fueron conjuradas por Djalma Santos y el buen portero Gilmar y cuando la primera fracción ya se iba, a los 38 minutos Maurinho marcó la igualdad para los brasileños.

El segundo tiempo fue, quizás, la mejor versión que se ha visto de Chile en mucho tiempo, logrando sentenciar un abultado marcador de 4-1 con anotaciones de Meléndez (minuto 65), Leonel Sánchez (minuto 71) y nuevamente Hormazábal a los 83 minutos, sencillamente un partido inolvidable y que fue, sin lugar a dudas, la gran carta de presentación del vicecampeón de la competición continental. En términos generales Chile culminó su presentación en tierras charrúas repitiendo, una vez más, el subcampeonato, aunque ésta vez no hubieron heridos ni muertos, tampoco un agónico gol de Micheli, simplemente la superioridad de argentinos y uruguayos dejaron nuevamente a Chile con las ganas de celebrar un título continental, la ballena blanca una vez más nos había dejado.

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